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Monterrey N.L.

Testigo

Testigo…
Nadie nos lo contó, lo vimos con nuestros ojos. Presenciamos una realidad que nos causó asombro, comicidad y frustración por la forma en que actuaron policías municipales y de la “orgullosa” Fuerzan Civil que acudieron a un hecho que sucedió en la Plaza Garza Sada, ubicada frente a Plaza La Silla.

Al mandado…
Este su “servilleta” acudió el sábado por la tarde a Plaza La Silla, con su distinguida Primera Dama a pagar los recibos de la CFE y de Telmex. (¿O que creían que los superhéroes no comemos y no pagamos servicios?). Luego de allí por el puente peatonal que atraviesa la Avenida Garza Sada, nos encaminamos para Plaza Garza Sada para comprar mandado en Smart, pero al descender, frente a la rampa, está instalada una base de taxis.   

Taxista pirata…

Al ir bajando nos dimos cuenta que un taxista discutía con dos acaloradas pasajeras. Una descendió por la puerta trasera del lado derecho del conductor y la otra impedida por el chofer, a patadas le destrozó la ventanilla a la vez que recibía insultos de grueso calibre, además de que le gritaban que era un “taxista pirata” y “un hijo de quién sabe quién”.

Asombro…
Se notó que el par de jóvenes mujeres no andaban en estado de ebriedad, pero si intoxicadas. Con asombro vimos como el taxista se defendía al ser golpeado por ellas sin que ningún otro taxista interviniera, mientras los curiosos se arremolinaban para presenciar los hechos. Unos a nivel, otros desde la rampa y unos más desde el puente peatonal captaban las escenas con sus aparatos celulares.

De adorno…
Se les dio aviso a los guardias de seguridad privada de la plaza y de los locales ahí instalados. Nadie intervino para auxiliar al taxista. Con sus celulares hacían llamadas y llamadas. Mientras tanto el taxista no  soltaba de la muñeca del brazo derecho a una de sus agresoras. Entre mentadas, arañazos, golpes y gritos transcurrieron más de 45 minutos.

Comicidad…
De repente, del otro lado, frente a Plaza La Silla aparecieron dos policías motos, conste, en motocicleta. Tuvieron que dar la vuelta hasta Alfonso Reyes y juntos llegaron dos de a pie. Muy cómica fue la actuación de ellos. Uno se acercó al taxista que luchaba con la joven para que no se fuera y con libreta en mano empezó a tomarle sus datos. En ese momento, la otra mujer se acercó con otro policía a quien de un puñetazo en el rostro le tumbó su casco  lo que provocó que un tercer policía interviniera y muy fuerte la gritara: “¡¿Para qué le pegas, para que le pegas a mi compañero?!”… Ella los mandó al carajo…

Sin capacitación…
Allí pudimos observar y constatar que los polis, cuicos, tecolotes o cachones, de los que sean, toooooooooodos los chotos del mundo regio están carentes de toda preparación para actuar en una situación como esa. El sainete continuó media hora más. Las jóvenes hicieron cera y pabilo a los uniformados hasta que arribaron tres unidades de Fuerza Civil

Frustración...
Nos preguntábamos el por qué no llegaban esos elementos  bien preparados y que ya había transcurrido más de una hora de iniciados los hechos, además de que es una zona muy vigilada por el Estado. Nuestra duda se nos aclaró cuando llegaron esas unidades, junto con los medios de comunicación, televisivos y de periódicos a cubrir su actuación…

LA FARSA…
Los de Fuerza Civil, demostraron que son una “Farsa Vil”. Qué para acudir a un hecho, lo más importante es hacerse acompañar de cámaras y grabadoras para llegar a prestar el auxilio, si no, no… Nadie nos lo contó, lo vimos y punto…

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