Google-play App-store
Monterrey N.L.

iRacional

La razón parece ser la virtud más repetida, pero en el cuarto de los objetos perdidos. Es la niña más promiscua de su grupo de amigas, quienes afirman todas las noches al salir <<¡La perdimos!>>, sobretodo cuando se enfrenta a la realidad y la ven en mini falda, sobre las piernas de cualquier lujurioso, uno que no sabe con qué comérsela, pero empieza por la boca, por donde siempre muere el pez.

Sin embargo la razón es justamente -y no a propósito- la fugitiva más buscada por los círculos de poder, por el estatus quo, por el sistema, por los directivos y por altos funcionarios de corbata, no precisamente por querer hacer uso de ella o para alojarla en sus trincheras -donde nada es racional-, sino que la buscan para que el populacho no se entere de las fechorías que cometen a diario en sus actos desmedidos. Por ello la buscan para comprarla, para embelesarla, para modificarla y para enamorarla, quitándole a muchos la posibilidad de tenerla. A cambio ofrecen materiales accesibles a la baja actividad del intelecto. Ofrecen aparatos disque tecnológicos y que paradójicamente son inteligentes, para que el usuario justamente no requiera del pensamiento. Inundan los sentidos con mensajes y objetos como de juguetes para adultos, que sólo embelesan la vista y distraen la búsqueda de la razón. La economías y el mercados se ha volcado a la producción salvaje de materiales perjudiciales a la mente y no se dan abasto para tanto consumo desmedido. El lanzamiento de nuevas alternativas para el ocio y la francachela se comercializan y se publicitan, pero ya no en los periódicos que nadie lee, sino donde la idiotez tiene cabida. Se producen y se difunden cientos de peliculitas y recursos visuales sin gusto, sin mensajes coherentes, sin nada que lleve a pensamiento crítico o lógico y sólo recurren al atragantamiento  recreacional que a su vez devora también la materia gris que nos da el privilegio de concientizar, a nosotros, a los de la especie disque llamada “homo sapiens”.

La razón, por tanto, es la vacuna de los locos, es el secreto de los cuerdos, el refugio de algunos sabios, el temor de los idiotas, el antídoto contra la imbecilidad, la promesa del que estudia, la cosecha de los inteligentes, la destructora de falsedades, la derrota de la farsa, el tesoro de los pobres que buscan superarse sin atajos, la bancarrota de los millonarios nada audaces ni atrevidos, la verdad de la mentira.   

Pero en la vida real nadie tiene una razón, todos tienen sus razones. Es sólo un recurso -que no usamos mucho, por cierto- para identificar conceptos e ideas cuestionables a partir de lo que se supone es coherente y en base a experiencias propias o ajenas. Es como el amigo imaginario que todos creen tener, hasta que un día el cerebro lo extermina, justo cuando empezamos a adquirir esa: la capacidad de establecer o descartar nociones y percepciones, valiéndonos de principios universales o premisas de nuestros padres, de instituciones o quizás de eso que se llama <<sociedad>>.

Me encantaría compartir mi largo camino en búsqueda de una razón, de una que no requiera tareas, trabajos arduos, reflexiones extenuantes, sin mantras, sin apuros, sin imposiciones de ideologías, doctrinas o corrientes de pensamiento, ni con esfuerzos o dificultades mayores, más que poner en práctica el único ejercicio de la lectura crítica. Lecturas acerca de lo que yace oculto en tantos temas de interés colectivo. Opiniones que quedan fuera ante tanta avalancha de irracionalidad. Lecturas olvidadas en la <<Bandeja de salida>> de la sala de redacción de cualquier “periódico”, que no las han publicado por la competencia desigual de la información que sí vende. Temas de salud, ahora más que nunca, son indispensables de compartir. Publicaré visiones para el bienestar y para contribuir con cualquier tipo de desarrollo cultural. Abordaré temas metafísicos, astrológicos y/o espirituales, más allá de cualquier creencia o religión, y sin que eso impida el flujo vital y positivo para alimentar el alma, elemento fundamental de la existencia racional. Escribiré acerca de información pertinente del acontecer nacional o internacional, dependiendo de la trascendencia de los hechos, con una visión  adquirida en otras latitudes del mundo, diferente a la forjada entre la Sierra Madre y el Cerro de la Silla. Por ello tal vez sea necesario difundir, analizar o criticar recetas, entrevistas, videos, audios, frases, opiniones o cualquier producto que no haya sido publicado en cualquier medio mexicano, sobre todo si llamó la atención de esta mente mía, una que no descarta simple y fácilmente cualquier información decodificada. Así mismo, cada película, corto, tráiler, crítica cinematográfica o evento relacionado, del que mis ojos sean testigos, merecerá -en la medida de su calidad- una reseña, un parte o una recomendación, tratando siempre de promover el cine y la difusión de los productos del séptimo arte, porque lo de comunicólogo lo llevo también en la sangre, disculpe usted. Prometo escribir mucho acerca de lo que estos ojos sí ven y por ende de lo que este corazón entonces sí siente. Por ello me voy a tomar la tarea de identificar y señalar esas “premisas” o “verdades” que nos imponen todos los días en cualquier medio, sin sentido ni sentimiento, como si fueran las únicas ciertas. Me resulta indispensable señalar cuáles y cómo son esas piedras de tranca que interfieren en la búsqueda de la razón humana, en la búsqueda de la libertad y hacen interferencia al encontrar la propia verdad y hasta obstaculizan el mayor alcance de estados de felicidad.

Todo lo clasificado dentro de ALTO será lo más relevante a comentar dentro de la semana en el ámbito político e internacional. MEDIO contendrá asuntos o información destacada de cualquier rubro cultural y BAJO será una mirada crítica a cualquier publicación o información referente al mundo del espectáculo, falto -y lo digo desde ya- de cualquier toque de raciocinio o coherencia. 

Recuerden siempre que absolutamente TODO depende del cristal con el que se mire y dentro de ese cristal actúan factores que inciden en la visión e intervienen en la refracción de cualquier luz emitida y recibida. Bienvenidos a otro punto de vista, a este cristal diferente. Bienvenidos al cristal iRacional… 

COMENTARIOS
comments powered by Disqus
http://panycirco.com/editorial/iracional/iracional
© Copyright P.C. Publicaciones.

Suscríbete para recibir diariamente nuestro boletín informativo