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Monterrey N.L.

Salud emocional, aprende a escuchar tu interior

La Sabiduría De Vivir
Ángel Ayala





El ser humano, por lo general, basa su existir en el contacto con su entorno. Pasamos la vida relacionándonos con diversos factores, como la geografía y el medio ambiente, el clima, las personas, en sí, con todo aquello que sucede y existe a nuestro alrededor.

En esta convivencia diaria, el ser humano no siempre sale beneficiado. Existen dos tipos de factores que logran desequilibrar nuestra salud en ese aspecto: Los externos y los internos.

Los factores externos son aquellos que tienen que ver con eventos físicos tangibles, como los traumatismos, las heridas, envenenamientos, etc. Los factores internos son aquellos que provienen de nuestras emociones. Aquí, nuestro cuerpo entra en un proceso de somatización, donde las emociones buscan su salida, y emergen transformándose en síntomas físicos; a veces son reales y a veces la mente participa y los hace imaginarios.

Podemos observar que los factores externos, al ser físicos y en ocasiones predictivos, casi siempre son sencillos de controlar; podemos ver su origen y por ende erradicarlos. Sin embargo, los internos son más complejos de detectar, pues su origen muchas veces es desconocido y cuando es ubicado, las herramientas a utilizar para eliminarlos son mucho más abstractas o complejas, como por ejemplo la meditación, la relajación, la visualización, el control mental, etc.

Estas reacciones bioquímicas que surgen desde nuestro interior y que se les ha denominado emociones, no se pueden controlar tan fácilmente; son originadas por las experiencias y sustentadas por la conciencia.

La salud emocional, la definiremos como la condición o el estado en el que nos encontramos en relación a esas reacciones, y que son activadas o provocadas por ciertos eventos determinados.

Ahora, no son estos eventos en sí lo que nos afecta, sino la percepción o el valor que cada uno de nosotros les damos. Todos tenemos emociones que afectan diferentes aspectos de nuestras vidas. Pero ¿cuáles serían las caracteristicas de las personas que son emocionalmente sanas?

1.- Estas personas trabajan para sentirse bien consigo mismas.

2.- Tienen una buena relación con su entorno (familia, trabajo, sociedad, etc.).

3.- Son responsables de sus decisiones (Afrontan las consecuencias de sus actos).

Básicamente, entre más contacto tengamos con nosotros mismos, mejor será el entendimiento de nuestras reacciones y por ende nuestra salud emocional será más estable.

La Salud, en general, es el estado óptimo donde cada individuo puede hacer el mejor uso de sus facultades físicas, mentales, emocionales y espirituales. Somos lo que pensamos, somos lo que reaccionamos.

Las emociones dan lugar a nuestros estados de ánimo, es decir, manifiestan la forma en la que nos sentimos. Podríamos estar positivos expresando la alegría, el entusiasmo, la confianza, etc; en este nivel las personas se sienten bien, tienen ganas de vivir. También puede ser que manifestemos aspectos negativos como el dolor, tristeza, amargura, ira, resentimiento, etc; es decir, todo aquello que nos quita la posibilidad de disfrutar lo que nos rodea.

Las emociones indudablemente son una parte más de nosotros, que si no las observamos, comenzarán a desencadenar muchos problemas en nuestra vida. La mayoría de las enfermedades cotidianas que vemos en los consultorios provienen de conceptos emocionales.

A través de la medicina oriental hemos comprendido que cada emoción tiene una repercusión en ciertos órganos o sistemas. Por ejemplo, el miedo tiene su afección en el sistema nervioso y en los riñones; la ira o la rabia, se expresa como una emoción muy intensa que afecta nuestro higado y la vesícula, aunque en algunos casos esta vesícula, también es afectada por la falta de toma de decisiones; la preocupación afecta nuestro vaso y nuestro páncreas; la tristeza afecta principalmente nuestros pulmones, la capacidad de respiración y el corazón; y finalmente, la angustia afecta nuestro estómago.

Las emociones son instrumentos que de alguna manera nos reflejan lo que sucede en el interior e incluso nos sirven de protección, pues actúan como una alarma avisándonos de algún tipo de peligro; nos alertan para responder ante cualquier acto inconveniente que se nos presente.

Por eso es muy importante no descuidar los avisos que estos mensajeros (las emociones) nos están dando, porque a veces preferimos no verlas, no escucharlas; sabemos que el ponerles atención y atenderlas, implicaría casi siempre un cambio de actitud, y eso no siempre es fácil o cómodo para nosotros.

El ser humano prefiere hacerse de la vista gorda, y sin darse cuenta, pone su vida en peligro, ya que la enfermedad se hará presente en él.

Para mantener sano nuestro cuerpo físico necesitamos una buena alimentación y una práctica de ejercicio moderado. Para la salud emocional, necesitamos alejarnos de las rutinas tóxicas de nuestra vida (eso también incluye a las personas tóxicas); alejarnos de esos hábitos que nos hacen dependientes y que nos causan una desarmonía en nuestra forma de vivir.

Hay que evitar el tiempo de ocio, los vicios, lugares o personas negativas, etc; en sí, evitar toda actividad que nos aleje de nosotros mismos y de la convivencia consciente con los demás.

Ahora, existen una serie de hábitos positivos que ayudarán a tener una salud emocional equilibrada, como por ejemplo la lectura, actividades culturales, viajar, el deporte, las actividades familiares, etc; es decir, actividades donde podamos compartir y convivir de manera coherente con nuestro entorno.

También podemos darnos cuenta que si constantemente estamos aprendiendo cosas nuevas, eso nos estará preparando siempre para enfrentar nuevos retos en la vida, eliminado esos momentos de estrés que tanto nos perjudican.

Otro elemento a considerar es la alimentación, la cual nos da tranquilidad para pensar y sentir de manera más clara y precisa.

Hay que cuidar el aceleramiento de nuestras vidas. A veces llenarnos de actividades sin importancia y el no vivir el momento, hacen que nuestras emociones choquen constantemente.

Muchas veces las depresiones y las ansiedades se derivan por el constante recuerdo de un pasado tormentoso o por el pensamiento de un futuro incierto. La clave siempre será el vivir sólo el aquí y el ahora.

En palabras terrenales y materialmente hablando, en una persona normal, hay dos puntos que no podemos modificar, el nacimiento y la muerte. Sin embargo, el cómo vamos a vivir entre estos dos puntos es nuestra responsabilidad.

La salud emocional tiene que partir de que seamos conscientes de nuestras reacciones y de encontrar siempre formas para fluir con nuestro entorno.

En resumen, ¿cuáles son los puntos que debemos de considerar?

1.- Somos responsables de la pérdida y la recuperación de nuestra salud. En la vida nada ni nadie nos hace daño; ninguna situación en realidad nos provoca malestar, somos nosotros mismos quienes nos hacemos daño con las cosas que pensamos y sentimos.

2.- Es muy importante aumentar las capacidades de nuestro sistema inmunológico. Alimentarse y dormir bien; actividad o ejercicio fisico moderado.

3.- La enfermedad es una gran maestra de la vida. A veces parece que entre más avanzas, más "sufres"; eso no es un castigo, sólo es una mala interpretación. Quien entiende que la enfermedad y los conflictos son el camino a la perfección, ese será quien realmente se sane y encuentre la luz. El hombre estará "curado" cuando ubique su verdadero ser y unifique todo lo que es, tanto lo bueno como lo malo.

4.- Buscar herramientas personales que logren darnos paz y tranquilidad Yoga, meditación, Tai-chi, Chi-kung, caminar, etc.

5.- Las emociones básicamente son energía en movimiento. Eso quiere decir que éstas no deben ser ni reprimidas, ni bloqueadas, ni olvidadas; la idea es que siempre seamos conscientes de ellas, las aceptemos y aprendamos a fluir con naturalidad. Partimos de dos emociones básicas al nacer: la que se deriva del amor (atracción) y la que se deriva del miedo (repulsión), ambas necesarias para vivir, pero sobretodo, ambas trabajando en armonía como un todo.

6.- Sonríe, aunque no lo sientas.. Fíngelo si es necesario hasta que te lo creas. El cuerpo lo estará detectando inconscientemente pero lo hará consciente con el paso del tiempo.



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