Google-play App-store
Monterrey N.L.

El misterio de la mujer cabrona

Llevo meses, quizá años, escuchando la frase: “soy mujer, y soy una cabrona”. Pero es fecha que no entiendo qué quieren decir.

Supongo que su trenecito se fue construyendo y reclutando pasajeras desde que el libro “¿Por qué los hombres aman a las cabronas?” existe.  Le he preguntado a varias personas (hombres y mujeres) qué es lo que significa esa palabra que encierra tan “admirable” mujer; aunque me han dado muchas respuestas, sigo sin entender al cien.

Una chica llamada Lydia Aquino escribió un artículo que, según ella, explicaría el por qué debemos aceptar que todas las mujeres somos unas putas. Me encantó su gramática, su ortografía, su forma de describir las situaciones, todo es perfecto excepto cuando trato de entender el punto al que quiere llegar. ¿Hasta qué punto una mujer cabrona empieza a ser feminista? ¿Entonces la más cabrona es la más puta?

Según una de las respuestas que obtuve, la mujer cabrona es una manipuladora que seduce para obtener lo que quiere. Alguna vez en la vida todos, hombres y mujeres, llegamos a ese punto en el que creemos que es hora de recurrir a la manipulación por medio de la seducción. Es más, la publicidad se trata de eso. Ese punto no me espanta, de hecho a estas alturas de la vida difícilmente me espantaría con lo que el ser humano pueda hacer con tal de conseguir lo que quiere.

Entonces decidí buscar páginas de mujeres que se autodenominan cabronas y me encontré con un blog en donde hasta consejos y tips dan para que te unas al clan de las amigas de Jenny Rivera; obviamente no como tal existe un club, o creo que sí…chale.

Entre esos tips que da la autora del blog podemos encontrarnos con uno que me hizo reír mucho: Parecer ingenua. Si quieres ser una mujer cabrona, debes hacerle creer a tu novio, pareja, amante o como sea que le llames a la persona con la que sales, que no puedes hacer ciertas cosas que por naturaleza son masculinas. Ya sabes, como: abrir botellas, cambiar el garrafón del agua, y esas cosas que a veces no podemos hacerlas pero si intentáramos nos tacharían de “machetonas”. Aquí el punto es, que aunque tú sepas cómo hacer las cosas, aunque sepas cómo se llaman todos los jugadores de un equipo de futbol, pregunta. ¿Y todo sabes para qué? Para que hagas sentir útil en la vida a tu pareja.

Claro que he pedido ayuda cuando me encuentro en esas situaciones, pero en realidad no estoy pensando: “¡ah! mira, le voy a decir que me abra la cerveza porque si no se va a sentir inútil, va a pensar que no lo necesito y va a perder interés en mi”. La intención con la que hacen las cosas me molesta un poquito, no sé si los hombres estén de acuerdo, pero a mí se me hace muy mamón.

Otras cosas que me dijeron para explicarme que era una mujer cabrona fueron: sinónimo de una mujer infeliz mal querida y dispuesta a hacerle la vida de cuadritos a cualquiera que se interponga en su camino llámese hijo padre, madre, hermana(o), amigo, novio, amante etcétera; además de chantajista, manipuladora, sin educación y/o modales. Y bueno, también alguien me dijo que eran “puras viejas malcogidas”.

En otro punto de ese blog, invitan a friendzonear a cuantos puedas, que aceptes las invitaciones de cuanto admirador tengas, total es una salida. Deja que te consientan y te hagan sentir especial total no te vas a casar con ninguno. En este punto me pregunto ¿cuántos hombres estarán de acuerdo? No está mal sentirse querida y especial, pero entonces las cabronas que tanto profesan que ellas son autosuficientes y que no necesitan a ningún hombre para ser felices ¿DÓNDE ESTÁN?

Ahí es donde comienzan mis miles de cuestionamientos para esa nueva ola de mujeres que se sienten cabronas.

Después de mi ardua investigación (claro que no fue ardua, sólo publique mi preguntita en Facebook) sobre lo que significa ser una mujer cabrona, creo que me quedaré con la mejor explicación que me pudieron haber dado. No porque lo vea así, si no porque me pareció muy gracioso. Y me pareció muy gracioso porque tal vez sea verdad:

Mujer cabrona: Aquella mujer con el complejo de "Jenny Rivera".
Complejo de Jenny Rivera: Dícese de aquella persona que se siente  autosuficiente y en contra del sexo opuesto, cuando en realidad cree que su vacío emocional se llenará con la llegada de una figura paterna que satisfaga la necesidad que tiene con su complejo de Elektra.

Aún con todas esas respuestas graciosas que probablemente tengan razón, sigo teniendo dudas sobre el caso. Ojalá algún día haga una investigación profunda y escriba un libro que se llame: “¿Por qué los hombres ya no les creen a las cabronas?”. Y así acabaría el tren que algún día empezó arrancándole una ramita al feminismo.



COMENTARIOS
comments powered by Disqus
http://panycirco.com/editorial/onda-urbana/el-misterio-de-la-mujer-cabrona
© Copyright P.C. Publicaciones.

Suscríbete para recibir diariamente nuestro boletín informativo