Google-play App-store
Monterrey N.L.

La suprema corte como creador de politicas publicas

Péndulo Político
Por Alain Duthoy






Estimado lector, intentemos comprender que los gobiernos siempre han buscado lo mejor para su sociedad (intenteeeemos jaja), desde su existencia tienen un alto fervor por el “bien común” y limitemos nuestra comprensión a el ejercicio del gobierno y no al ejercicio del poder, porque este último atiende a ambiciones de personas y no al uso natural de las instituciones a lograr su objetivo. Para lograr ese tan aclamado “bien común” los gobiernos establecieron lo que es conocido como “el Estado de Derecho” y no es otra cosa más que convertirse en una nación de leyes que rijan la conducta de las personas para poder vivir en orden y en paz. Para el Estado de Derecho (sin entrar a detalle) el gobierno se dividió el poder (conocidos como los poderes de la unión, ¿recuerdas las clases de civismo en primaria?) entre tres grandes áreas: Ejecutivo –presidente, Legislativo –diputados y senadores y por último el Judicial –Ministros. Cada uno con funciones muy distintas generan un contrapeso unos con otros, el legislativo en crear leyes, el judicial en la aplicación de esas y el ejecutivo, como su propio nombre lo expresa, en ejecutarlas.


Es importante mencionar lo anterior para poder empezar con lo bueno, las Políticas Públicas. Es complicado definirlas de manera precisa, pero podemos decir que éstas son aquellas acciones de gobierno diseñadas con el propósito de solventar una problemática o necesidad de la sociedad, ya sea económica, social o política y para ello es indispensable que se encuentren en las leyes. En México el presidente (o Gobernador en caso de los estados o Alcalde en municipios) es el encargado de ejecutar las políticas públicas que el país necesite, pero para ello éstas deben de ser legalmente posibles, es decir, que estén en las leyes y no se hagan chileradas sin sustento.


En un mundo ideal, el presidente hace un estudio y análisis sobre las problemáticas del país y presenta su plan nacional de desarrollo, después, presenta un paquete de reformas al congreso para que le “ayuden” a su plan de nación y de ahí deriven las políticas públicas tan necesitadas –un ejemplo reciente fue el Pacto por México, que en lo personal creo que convirtieron al congreso en una ventanilla de recepción de documentos para procesarlos sin derecho a modificarlo, pero esa es otra historia.


Una vez sucedido lo anterior, el gobierno pone en marcha las políticas públicas y comienza a analizar sus resultados (diiicen que lo hacen jaja), como a cuánta gente benefició, si hay que hacer una modificación presupuestaria, existe algún tipo de resultado positivo en la materia (ambiental, salubridad, económica, social, productiva, etc. etc.) y a partir de ahí hacen modificaciones. Una modificación o evolución muy común es que se conviertan en políticas públicas transversales –aquellas que dependen de dos o más secretarías de estado para solventarse, por ejemplo, salud y desarrollo social o también puede ser una política pública entre hacienda, economía y energía.


Ahora bien, las políticas públicas pueden ir en contra de los intereses de los ciudadanos, -veamos a las PP como las acciones del gobierno que buscan beneficiar a las personas, pero no siempre es así- y de ahí resulta relevante el tema, puesto que el medio de defensa que tienen todas las personas, como el amparo, podrá ser atendido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (la SCJN es el órgano máximo del poder judicial y sus decisiones son inapelables) y esta deberá de resolver sobre qué es lo deberá de prevalecer, en materia de derechos.


Por tal motivo, la SCJN podrá llegar a determinar si una política pública debe de modificarse, eliminarse o en su caso, crearse, obligando al gobierno a garantizar su cumplimiento y esto se logra a través de la salvaguarda de algún derecho que deba de ser brindado o asegurado por parte del gobierno.


Esto, explicado en español jala de la siguiente manera: El gobierno saca una PP y alguna persona dice “oye esto está mal porque afecta mi derecho a (cualquier cosa)” y cuando el asunto se vuelve trascendente llega a la SCJN y esta deberá de hacer un estudio de ponderación entre qué derecho es más importante y al final, al emitir su sentencia (la cual es votada entre once ministros) se convierte en obligatoria. Para que entiendan, un ejemplo puede ser el reconocimiento al matrimonio del mismo sexo (no, no por la religión) anteriormente las personas del mismo sexo que se mantenían como pareja pero no era legalmente reconocido tenían un problema, no podían heredar las cosas de sus parejas como sucedía entre un matrimonio heterosexual, por tal motivo, la SCJN decidió entrar al tema y proteger el “derecho a heredar” para aquellas personas, reconociendo así el matrimonio gay. Otro ejemplo que sucedió es la solicitud de algunas personas para consumir drogas de manera libre, el cual la prohibición al consumo trasgredía su derecho humano a la libertad de fumar mariguana.


Un ejemplo más sencillo sucede en la Ciudad de México y en Nuevo León, los gobiernos de estos estados cobran tenencia (NL) y en la CDMX mantiene la verificación y el hoy no circula. En el caso de Nuevo León la tenencia se mantiene para solventar las finanzas del Estado y así poder garantizar algunas políticas públicas necesarias para la población en general y en el caso de la CDMX la medida viene a garantizar a los chilangos un espacio libre de contaminación buscando garantizar “derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar”. En este caso, la SCJN estudia los casos y evalúa qué derecho es más importante, si el de no ser molestado en su economía por la consecuencia del cobro de un impuesto sin fundamento (en el caso de NL –recordemos que la tenencia vehicular fue para las olimpiadas de hace mil años) o el derecho a la libertad de tránsito de los chilaguillos.


En esos casos y en muchos otros que han sucedido, la SCJN obliga al estado a garantizar los derechos demandados por los ciudadanos, sujetando así en consecuencia al gobierno a modificar, eliminar o crear nuevas PP. Por tal motivo, vemos a una SCJN más activa e involucrada en los temas en los que ni el presidente ni las cámaras del congreso abordan, aún y cuando a los ciudadanos no eligen a los ministros de la corte, son electos por el senado a través de una terna que presenta el presidente.


A través de sus sentencias, la SCJN se establece como un verdadero poder en el país marcando que derechos se deben de privilegiar y por tal motivo, modificando las distintas agendas políticas del gobierno que pretenden lograr el bien común por medio de sus políticas públicas de $2 pesos que a veces, no sirven para nada.


La SCJN se transformó desde las últimas reformas de hace 20 años, actualmente más dinámica y relevante, hoy por hoy los gobernantes y políticos actuales (y los que están por venir) deberían de voltearla a ver y darse cuenta que, en asuntos de índole judicial, el alcance de las sentencias ya dejó de ser una cuestión que sólo a los abogados les importaba.



COMENTARIOS
comments powered by Disqus
http://panycirco.com/editorial/pendulo-politico/la-suprema-corte-como-creador-de-politicas-publicas
© Copyright P.C. Publicaciones.

Suscríbete para recibir diariamente nuestro boletín informativo