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Monterrey N.L.

¡Es un ave! ¡Es un avión!

No, no es ni un ave ni un avión, ni menos Superman. Pero claramente en la naturaleza podemos encontrar “héroes” que nos ayuden a combatir virus y bacterias que nos podrían causar daño. Podemos encontrar plantas que nos ayuden a curar dolores de cabeza, resfriados, dolores estomacales, etc. Pero no hay nada mejor que tomar algo que prevenga todo esto ¿no lo creen? 

A nuestro superhéroe lo conocen como pasto de trigo. ¡Vaya! No tiene un nombre tan impactante, pero su nombre sólo oculta un millar de beneficios que nos otorga al tomarlo. El pasto de trigo se ingiere de forma líquida, se puede hacer jugo con extractor o bien se puede licuar, pero lo tienes que colar para que solamente quede el jugo, la fibra del pasto no nos servirá de nada ya que nuestro estómago no la procesa.  

 Es una terapia natural para curar varias enfermedades, entre algunas de ellas el cancer, ya que ayuda al cuerpo a generar glóbulos rojos. Lo puedes utilizar para tratar problemas relacionados a la salud como: presión alta, artritis, depresión, alergias, diarrea, sinusitis, obesidad, mala digestión, también ayuda a mejorar el desempeño en el ejercicio y tonifica el cuerpo.  Si te tomas 28 gramos de pasto de trigo es equivalente a estar comiendo 1.25 kg de vegetales de hoja verde. La lista de vitaminas (7 vitaminas ), minerales (92 minerales), enzimas(30) y aminoácidos(17) que contiene es grandísima. Además contiene clorofila, la cual ayuda al cuerpo a desintoxicarse de toda la contaminación del ambiente. 

 ¡Lo sabemos, es una maravilla! Pero, ¿como lo podemos obtener? La mejor forma es germinar la semilla uno mismo y cosechar el pasto una vez que salga la segunda hoja. 

 1. Consigue la semilla de pasto de trigo. La puedes encontrar en algunos supermercados o por internet (Mercadolibre)

2. Prepara la semilla: lava muy bien la semilla.

3. Deja la semilla remojando de 8 a 12 horas. Cambia el agua unas dos veces.

4. Retira el agua y deja la semilla en el contenedor de 16 a 24 horas o hasta que salga una pequeña raíz blanca. Enjuaga las semillas durante este  proceso, entre mas seguido lo hagas será mas rápido. 

5. Una vez que salga la raíz blanca planta las semillas en una charola con tierra para macetas. 

6. Cubre la tierra con las semillas, deben de quedar juntitas, y con una semilla de altura. 

7. Riega generosamente una vez al día, hasta que escurra.  

8. Los primeros días de germinación cubre las semillas con una toalla húmeda, hasta que salga el brote verde. 

9. Una vez que veas el brote salir retira la toalla y deja crecer el pasto en la luz directa. 

10. Cosecha el pasto una vez que veas salir la segunda hoja. 

11. Deja crecer una vez más el pasto para dárselo a tus animales, les encantara. 

 

Sigue estos pasos, son muy sencillos. En una semana podrás disfrutar de todos los beneficios de este pasto y como recomendación le puedes poner unas uvas a tu jugo para que agarre un mejor sabor. Claramente en la naturaleza podemos encontrar la cura para nuestros problemas de salud. El planeta tierra nos lo da todo, de una forma u otra nosotros deberíamos de regresarle algo de lo que nos da. Hay que cuidar a nuestra madre tierra. 


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