PAN Y CIRCO – Opinión Editorial
No la tiene fácil el Partido Acción Nacional. No tiene un futuro sencillo, pese a ser hoy la única oposición fuerte y clara en este país.
Tampoco la tiene fácil con su nuevo líder, Jorge Romero Herrera.
El alcalde de San Pedro, Mauricio Fernández, declaró hace apenas unos días de forma incendiaria que “el PAN está desapareciendo por la falta de militantes (ya sólo hay 300,000 en todo el país) y por grupos de poder que han controlado a los perfiles de los candidatos”.
Y mire usted quién lo está diciendo: el alcalde panista que ganó con mejor votación per cápita de todo México en las pasadas elecciones.
Para Fernández, Marko Cortés tuvo una mala operación e “hizo un muy mal trabajo”.
Y es que hoy muchos se preguntan si haberse aliado con el PRI le sumó, o en realidad le restó, ya que el simpatizante panista no ve con buenos ojos a los priistas, ni siquiera para sumarse en una coalición para derrocar a Morena.
¿Puede resurgir el PAN como la “gran oposición de derecha”, la opción que enarbole el conservadurismo en su mejor expresión?
El gran obstáculo que enfrenta Acción Nacional es justamente que muchos de sus personajes parecen estar asociados a un pasado corrupto.
¿Cómo enarbolar la bandera de los valores, la democracia y un gobierno honesto cuando se han aliado con un partido, el PRI, donde decenas de ex gobernadores fueron procesados por actos de corrupción?
Peor aún, se vuelve cuesta arriba cuando un sexenio presidencial insigne, que es el de Felipe Calderón, ahora esté manchado severamente con el escándalo de Genaro García Luna, detenido en EUA y condenado a 38 años de cárcel por presunto lavado y colaboración con el crimen organizado.
Ahora los panistas ponen su esperanza en un nuevo líder, votado apenas este domingo, que es Jorge Romero Herrera, quien habría ganado con el 80% de los simpatizantes albiazules.
Pero ahora surge otro problema: el pasado de Romero Herrera.
Y es que apenas este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló a Jorge Romero de ser “el jefe del Cártel Inmobiliario” en la alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México.
A pregunta expresa en su conferencia de prensa, la mandataria federal pidió exhibir un extracto del señalamiento que hizo el expresidente Felipe Calderón en su libro “Decisiones Difíciles” en donde señala al nuevo líder nacional del blanquiazul de presuntamente recibir ganancias de asociaciones de ambulantes y de haber infiltrado el padrón del partido en toda la Ciudad de México.
¡No cualquier cosa!
“Hay que preguntarle a Calderón qué opina de Jorge Romero, a ver si lo tienen por ahí”, dijo Sheinbaum en su “mañanera”.
Y ahí mostraron el susodicho extracto del libro de Calderón, donde el ex presidente había escrito lo siguiente:
“(Gustavo) Madero supo entender esa dinámica perversa y hacerse beneficiario de ella. Pactó casi con todos los que controlaban el padrón interno, entre ellos (…) Jorge Romero de la Ciudad de México, exdelegado en Benito Juárez, famoso por los casos de corrupción que constantemente empresas extorsionadas revelaban. Un amigo suyo, y sobrino mío, me relató que dejó de trabajar con él cuando el propio Romero le confesó que asociaciones de ambulantes y otros le representaban a “su grupo” ganancias de 7 millones de pesos al mes. Con ellos, además, había infiltrado el padrón del PAN en toda la ciudad)”.
Así lo dijo el propio Felipe Calderón.
Así que no, no la tiene fácil el PAN en México.
Y del PRI, mejor ni hablamos, pues muy apenas y respira.





