Minuto
RICARDO CORTÉS CAMARILLO
Nací y crecí en el México que creíamos todos que, aunque un partido político era dueño de vidas y haciendas nos hacía pensar siempre que había libertad, laicismo, democracia y que éramos felices. Nos mangoneaban, engañaban, pero sentíamos que vivir fuera de este país era vivir en el error, salvo, los que buscando el sueño americano cruzaban el rio Bravo para buscar el billete verde que nos venían a presumir en las navidades.
Nos edulcoraban la mentira cada que había elecciones haciéndonos creer que ganaba el candidato por el que votábamos y sumisos aguantábamos desilusionados, los resultados tres o seis años protestando y demandando regresaran lo que habían hurtado; jamás lo han regresado y seguimos felices de la vida, hasta que llegó morena, que además de todos los vicios heredados que sufríamos con los del pasado, sumaron el cinismo y la burla a la violación de la que somos objeto y, sin pena ni rubor, defienden a los canallas que a ojos vistos en todo el planeta los señalan argumentando que no existen pruebas fehacientes.
Estábamos mejor, cuando estábamos peor. El presidente López se apropió de la nación, de los tres poderes que antes presumían autonomía; el judicial es una caricatura que lame la suela del zapato después de una burla inventada en un “acordeón” que un niño de primaria reiría por increíble, que además de haberse robado la elección, escogió a bisoños y torpes que no saben siquiera ni leer lo que sus muchos asistentes estructuran y es frecuente, que se les tiene que estar recordando que están en otro asunto de la agenda, como a la señora Batres que no rebuzna, porque no sabe la tonada, sin embargo sueña, y seguramente será la próxima pastora del rebaño cumpliendo las ordenes de palacio.
La fiscal general de la república Ernestina Godoy es otra perlita del tesoro político de México que, aunque constitucionalmente autónoma, elegida y ratificada por el senado de la república, no hace más que tomar dictado de lo que ordena Claudia y en el improbable caso que hubiese insubordinación, cuestión que la presidente levante el teléfono para regañar al senador encargado para que se cumpla su capricho. O sea ¿autonomía?… para nada.
Las Cámaras tanto senadores como diputados como poder legislativo, están a merced de los que piense colita de caballo en todo su esplendor y su más legítimo brillo y ni quien lo discuta, fueron elegidos y votados por el pueblo y otra vez, como en el juego de serpientes y escaleras…volver a empezar.
El mensaje irónico de la señora presidente ayer con relación a la reunión del señor de las botas, Vicente Fox y el desagradable Alejandro “Alito” Moreno en sus oficinas del PRI, vuelve a tocar el tema de las autonomías. ¿Qué la presidente de México NO es el poder ejecutivo? ¿Qué tendría que meterse en asuntos de política partidista? Mucho menos hacer escarnio y mucho menos opinar si estuvo correcto o no que dos miembros de un partido se reúnan a dialogar con motivos cualquiera. Al menos debería taparle el ojo al macho ordenando a la cabeza de SU partido morena, suba al ring y se mofe como ella lo hizo diciendo “van bien, van por buen camino” y esbozar una ligera carcajada. No me enoja que me digas perro, sino de la perra forma que me lo dices. ricocama@yahoo.com.mx




