Minuto
RICARDO CPRTÉS CAMARILLO
No sé, por qué tanto brinco estando el suelo tan parejo que las autoridades educativas dan muchas vueltas para tomar una decisión tan simple como prohibir el uso de los teléfonos celulares en las escuelas.
La razón que los impulsó a que por fin tuvieran los arrestos de echarse ese alacrán al seno, porque seguro se les va armar la rebambaramba, es el papel tan triste de enterarse que la educación en México causa mucha pena, el penúltimo lugar de los peores calificados, es para morirse y volver a morir en el intento pero, aún falta la revirada que darán seguramente la CNTE, SNTE, y todas las siglas que tengan el aroma a sindicato de profesores, que no serán buenos para enseñar, pero para la huelga, el paro, bloqueos, manifestaciones y demás, son unos verdaderos maestros.
Ejecutar la orden de que a partir de ya está prohibido que los escuincles porten el celular en la bolsa no tiene problema. La bomba estallará cuando les apliquen la misma medida a los “catedráticos” que según dicta la orden imperial: “solo podrán usarlo en casos extremos” ahí sí, memorias a Catarina, tomarán el zócalo, cerrarán Reforma, bloquearán Insurgentes y quemarán negocios de Pino Suárez para que de inmediato, el “rarito” de Mario Delgado secretario de educación, otorgue ooootro aumento salarial y cancele la medida de que SÍ podrán utilizar los celulares.
El motivo aparente de la debacle en la ecuación es tan chafa e insulsa como increíble, porque siguen echando la culpa a la pandemia del Covid 19, hágame usted el favor, como si el virus solo haya afectado a nuestra nación y a Chile, Viet Nam, Inglaterra o Dinamarca, bueno hasta Cuba carajo, la bacteria “saltó” esas naciones, porque ellos no tienen el ínfimo nivel educativo en desgracia como nosotros. El mismo ejemplo en el terreno del futbol, cuando nos quieren restregar por qué no somos como Argentina, Brasil o Uruguay, cuando comemos lo mismo, dormimos igual y respiramos casi el mismo aire.
A los líderes de la educación en México -o sea los sindicatos- no se les puede exigir nada, porque como los narcos, ellos son los dueños del país, según Donald Trump. Los modelos educativos, los sistemas de enseñanza, la pedagogía como raíz del árbol enfermo, puede que en algún tiempo fue saludable, tal vez cuando los profesores de les pagaba con bilimbiques, horarios injustos y exigencias infrahumanas, en aulas sin vidrios ni ventanas, abanicos ni pensarlo, en jornadas de once horas seis días a la semana.
El nivel, conocimiento y cultura del educador era otro rollo. Ahora son unos pobres pigmaliones camanduleros que optaron por la enseñanza como alternativa tramposa y facilona de poco trabajo, mucha haraganería y salario rechoncho, con vacaciones largas, cortas y descansos frecuentes.
Le educación es un desastre porque desde la cabeza está enferma, ponen a un experto en finanzas turbias como ha sido Delgado, que contaba los dineros que recogía Rubén Rocha Moya en Badiraguato para llevarlos a la casa de la calle Chihuahua del comité de campaña del cocodrilo, además que sigue siendo alfil importante para el día de las elecciones y el tiempo que sobra, es para que los profesores hagan sus disturbios en la capital, en Oaxaca o donde se ocupe. Por eso estamos como estamos y por eso nunca progresamos, ni importa reprobar a un chamaco, lo queremos para otra cosa. ricocama@yahoo.com.mx




