Google-play App-store
Monterrey N.L.

REGRESO A LA “NUEVA NORMALIDAD” (PRIMERA PARTE)

El Quijote Manchado
Por Edmundo Nery




La inevitable llegada de la pandemia mundial por el Covid-19, sin duda constituye un reto inesperado para el gobierno de la 4T y de todos los gobiernos estatales, ya que no existe precedente contemporáneo alguno por la magnitud de dicho evento y sus consecuencias.

Hay que reconocer que las acciones del gobierno federal para mitigar los efectos se empezaron a tomar desde principios del mes de enero del 2020, acciones que muchos estados siguieron y otros mantuvieron su escepticismo frente a lo que venía, por lo que junto a muchos medios de comunicación, fueron críticos por lo que se hacía o no se hacía, según ellos, correctamente.

Hoy sabemos que las acciones implementadas en las llamadas fase 1, 2 y 3, tienen un fundamento metodológico y por ende científico que a luces pone en evidencia la eficiencia de su diseño, primero, según explicó el Dr. López Gattel, en la fase 1 se encuentran identificados los casos de contagio directo a los cuales se les da seguimiento y se tiene registro de su evolución, se ingresó a la fase 2 cuando no fue posible rastrear las cadenas de transmisión y llevar el registro para el control se convirtió en una tarea con cifras “inconmensurables” es decir, imposible de medir por la magnitud del crecimiento exponencial de contagios.

Ya en la fase 3, donde la transmisión es masiva y luego de casi dos meses desde que se restringieron actividades para únicamente permitir las actividades esenciales y bajo la recomendación de permanecer en casa para evitar con ello alcanzar las cifras que se dieron en Italia o España, como muchos auguraban, el gobierno anuncia un gradual retorno a la “nueva” normalidad, es decir, como consecuencia de los diferentes grados de afectación de la pandemia, surge la necesidad de que dicho retorno a la reapertura de actividades sea de forma gradual y priorizando el reinicio de aquellos municipios que tuvieron un mínimo de impacto o prácticamente no tuvieron casos de Covid-19 a los cuales se les denominó Municipios de la Esperanza.

El plan que se presentó y se esquematizó en forma de semáforo de 4 colores donde se aprecian diferentes actividades que se irán activando de acuerdo a la disminución de casos confirmados a partir del primero de junio, podrán autorizarse las diferentes actividades de uso de espacios, negocios y grupos de personas bajo la siguiente premisa que señaló el presidente en conferencia de prensa: “No van a aplicarse medidas coercitivas. Este plan es de aplicación voluntaria, primero, confiando en la responsabilidad de la gente y también garantizando las libertades. Si hay una autoridad municipal, estatal, que de acuerdo con las características propias de la región, de cada Estado, decide no acatar este plan, no habrá controversia. No nos vamos a pelear, no vamos a dividirnos, no vamos a apostar a la separación”, con ello, el gobierno que tiene la rectoría a nivel federal, les delega la responsabilidad a los diferentes Estados y Municipios para que sigan las recomendaciones y lineamientos federales en materia de salud o en su caso apliquen las medidas que vean conveniente a sus estados y población de acuerdo a sus necesidades.

Debe quedar muy claro a los políticos, gobiernos estatales y municipales, que tienen la gran responsabilidad histórica de proteger a la ciudadanía y al mismo tiempo cuidar los recursos económicos para hacer del gasto público un gasto eficiente y sobre todo transparente. No queremos negocios ocultos, sobreendeudamiento y en mediano y largo plazo falta de obra pública que reactive la economía con el pretexto de que no hay recursos por culpa del COVID-19.

Más allá de las recomendaciones epidemiológicas ampliamente difundidas para la prevención de nuevas transmisiones de COVID-19, consideramos que la transparencia en el manejo de recursos en favor de la sociedad y no de pequeños intereses, debe ser la principal acción de la “nueva normalidad”, es decir, a partir de la grave crisis mundial, necesitamos un Estado sólido, honesto, moral, eficiente y sobre todo  que cumpla con la finalidad del surgimiento del Estado, el cual es la protección de la población.

La “nueva normalidad” no sólo es un tema de acciones a tomar para prevenir la transmisión del COVID-19 y otros, implica la aplicación del paradigma de la gobernanza donde por medio de una serie de acciones desde el individuo, la sociedad civil, empresa privada y gobiernos en sus diferentes niveles deben realizar para mejorar la calidad de vida de todos los habitantes. 

En la segunda parte de esta entrega, abordaremos las acciones que son prioritarias y que a la fecha no fueron temas de discusión para el regreso a la “Nueva Normalidad”.



COMENTARIOS
comments powered by Disqus
https://panycirco.com/editorial/el-quijote-manchado/regreso-a-la-nueva-normalidad-primera-parte
© Copyright P.C. Publicaciones.

Suscríbete para recibir diariamente nuestro boletín informativo