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Monterrey N.L.

Que alegría y que pena

Minuto
Por CHAVA PORTILLO










Presumo de conocer a Rogelio Cerda Pérez que independientemente que disfruta la gracia de haber sido hijo de un gran hombre, amén de periodista elocuente que me toco la suerte de conocer, él es un bato picudo, inteligente que suele ser buen amigo aunque tenga algunos malos referentes, ya ve que nadie tolera el éxito en cabeza ajena.

No hace mucho, algún calenturiento o abyecto seguidor de Heriberto Treviño daría una lana para que lo consideraran probable sucesor de Pedro Pablo Treviño Villarreal, -del Bosque era mi hermano- en la problemática silla del PRI estatal a la que trajeron a Peter Peter casi a güevo quitándolo de la cómoda silla de Director de la Lotería Nacional.

Se sacó el tigre de la rifa y agarró un fierro caliente cuando los bonos del cocodrilo iban como la espuma y el tricolor solo rumiaba la desastrosa derrota que muchos le endilgan a Rodrigo Medina sin voltear a ver a sus esbirros que realmente fueron los causantes del holocausto.  ¿Quiere nombres?   Nada más con Adriancito el pequeño completa la canasta cuando se le ocurrió nombrarlo Procurador y luego hacerlo alcalde, el, pero que ha tenido la ciudad y la más triste ocurrencia del güerito.

El resultado era de esperarse, lo que quedaba del priato se terminó de derrumbar y se le fue entre los dedos de la mano al buen Pedro como un imparable chorro de agua.  Se perdió hasta la camisa y la abrumadora presencia del bronco Heliodoro le propiciaron la más angustiante derrota que se tenga memoria.

Pero esa ni es la plática ni el relato.     Rogelio debe haber sentido satisfacción y gusto que se hayan fijado en su persona y multifacética experiencia para sacar el buey de la barranca, pero que lo hayan puesto en la balanza con un badulaque que apodan el mudo, es como dijeran los clásicos: es como afeitar un cadáver, se amella la navaja y se desprestigia el barbero.   

El que tiene fama de deshonesto pero abyecto hasta la muerte es hoy alcalde de Juárez N.L. creo por obra y gracia de lo último que le queda a la CTM y la gracia reciente del mudo era haber sido Delegado de la SCT y jamás hizo nada, salvo el ridículo del paso a desnivel frente a la Unidad Mederos de la UANL que tardó el triple de tiempo y costó diez veces más.

Pero, a dos meses y diez días de inaugurado luego de una llovizna ligera brotaron los veneros y aquello fue un huracán inundando todo lo que usted se pueda imaginar.  De los costos luego hablamos, El Norte reveló que hubo una diferencia de 437 millones de pesos que nada más, no le encontraron comprobantes.  Así, o más peludo.

Tiene toda la razón en encabronarse el buen Roger de que no lo comparen con aprendices de retrasados con estimulación temprana.   Me acordé del peje que no quiere que lo comparen con las ratas del pasado.  Guardando toda proporción.

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