Luis Padua con Pan y Circo

Energía en NL “cuelga de alfileres”

By mayo 27, 2024No Comments

PAN Y CIRCO – Opinión Editorial

El servicio de energía eléctrica en Nuevo León, literalmente “cuelga de alfileres”.

Uno, porque ya vimos que los fuertes vientos hacen de las suyas en el estado y eso basta para dejar a numerosos sectores sin energía eléctrica, lo que habla de un estado endeble de postes y cableado, no acorde a las condiciones climatológicas de la zona, y entonces sí podemos decir que es parecido a tener “sostenido por alfileres” un bien que no sólo es básico sino estratégico para un estado que le está apostando al crecimiento industrial, al nearshoring y a la competitividad global.

¿Cómo vamos a ser tomados en serio en el entorno de producción global si el soporte clave de la productividad, en este caso el tendido eléctrico, se desconecta “de un soplido”?

Pero bueno, ojalá fuera esa el único problema. Vamos al dos. Podemos afirmar también que el sistema eléctrico “cuelga de alfileres” en Nuevo León porque está topado. Está a nada de ser rebasado y de que no alcance la carga para todas las empresas y hogares simultáneamente. La versión oficial dice que hay un margen sobrante del 10%, pero podríamos creer, por la evidencia disponible, que en realidad estamos prácticamente al límite, con un sobrante de 1 o 0%, pues ya hemos sido testigos de que se rebasa. Esto es gravísimo.

En ocasiones recientes, que el calor se acerca o rebasa los 40°C, es común ver apagones en la ciudad. Este columnista ha escuchado a voces del sector decir fuera de una entrevista formal, que cuando se encienden todos los aires acondicionados simultáneamente en esta ciudad, la carga ya no alcanza, y que por eso automáticamente algunos sectores se quedan sin luz.

El 27 de junio del 2023, el periódico El Horizonte, donde labora el que esto escribe, reportaba que “los regios estamos viviendo en la rayita de capacidad eléctrica” puesto que “nos queda 12% de luz disponible en Nuevo León”. Esto porque la CFE tiene capacidad solamente para generar unos 6,000 MW para este estado, y hoy los usuarios nuevoleoneses -entre hogares, industrias y sector público- ya estamos consumiendo hasta 5,300 MW.

Según fuentes del sector eléctrico, no es un problema sólo de generación sino de distribución, pues la red está rebasada y requiere urgente mantenimiento, que no se le ha dado en décadas, y por lo tanto hay constantes incidentes que afectan que el servicio se mantenga continuo y estable.

Para muestra un botón: el sector Valle Oriente en San Pedro Garza García, que se ha convertido en un “nuevo centro” para el municipio e inclusive para la urbe, pues ahí operan importantísimos corporativos, centros comerciales e innumerable oferta de servicios, está sufriendo severos estragos en cuanto al servicio eléctrico.

Desde el incendio ocurrido en la subestación Valle Oriente -que según fuentes documentadas fue provocado por una imprudencia del Hospital Ángeles, pero de eso nadie quiere hablar- hay carga insuficiente para la zona por parte de la Comisión Federal de Electricidad, y son tan lentos y burocráticos en el gobierno federal (pareciera que han retrocedido en ese aspecto en este último sexenio), que no se ha resuelto a cabalidad ese problema, con todo y la importancia estratégica de ese sector.

Total, estamos “para llorar” en Nuevo León en materia de electricidad. Tan sólo el Cluster de Energía dice que de manera urgente deben invertirse unos $5,000 millones de pesos para “no ahogarnos”, pero que una solución definitiva para actualizar toda la infraestructura eléctrica para este estado requiere de una inversión estratosférica de unos $150,000 millones de pesos. Más o menos el presupuesto anual de Nuevo León completo.

Si eso no va a pasar en el corto plazo -que seguramente la respuesta es NO-, entonces hay que pensar en medidas alternas también urgentes como EFICIENTAR el uso de la electricidad. Eso no quiere decir dejar sin clima a la gente o recortar o parar servicios, sino aplicar medidas inteligentes (apagar climas que no están en uso, etc; limitar mínimas en aires acondicionados en oficinas de gobierno) y sobre todo utilizar SOLUCIONES TECNOLÓGICAS, que sí existen, que permiten ahorro eficiente de energía sin tener que afectar procesos en lo más mínimo. O sea, usar la cabeza y la inteligencia que Dios nos dio.

¡Es urgente!