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¿Porqué la apatía?

By mayo 28, 2024No Comments

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CHAVA PORTILLO

El pasado fin de semana en sobremesa de reunión familiar, hablábamos -obviamente- del tema electoral y una sobrina que tendrá su primera experiencia de votar, nos refutaba a los de la “tercera edad” que éramos casi todos los restantes, su razón del porqué los chavos no salen a sufragar.

Para esto había dicho el de la voz, que los chavos son apáticos a ensuciarse el dedo con tinta indeleble porque: amanecían crudos, se desvelaron en el antro, piensan que es una farsa porque saben quién va a ganar, o simple y sencillamente, les da hueva.             Mi sobrina alzó la voz y desenvainando su cimitarra de la inconformidad reclamó diciéndome que estaba equivocado.

Según ella, los jóvenes no son apáticos y nada tiene que ver el desinterés con la desvelada, pasada de compas o cualquier otro motivo, la razón verdadera, me dijo, es que los aspirantes a cargos públicos jamás se acuerdan de ellos, nunca les proponen ni ofrecen programas enfocados a sus necesidades, de lo cuál, pienso, se convierte en el elemental ejercicio del perro que se muerde la cola.

A los jóvenes no les entusiasma participar en política porque no los consideran y los políticos no los toman en cuenta, porque los chavos…pues no votan.   Recordé aquella pareja de novios que en la puerta de la casa de la enamorada al despedirse el novio le decía, ya me voy, métete.     La muchacha respondía, vete para meterme.

No, yo creo que la única razón que le asiste a mi sobrina y a los chavitos, es que razonan y se ilusionan, pero después se decepcionan al darse cuenta que siempre es lo mismo, aunque cambie el color del Partido, el sexo del candidato o la edad del que promete en campaña.

También me dijo, ningún candidato les habla de los problemas de oportunidad de trabajo, reconocen a las minorías como los LGBT, los problemas mundiales de Irak o la hambruna de África, de lo cual se me hizo un mucho jalado de los cabellos, porque si un candidato no resuelve los problemas de la colonia independencia, menos van a ocuparse de Allende las fronteras.

La solución creo, está en que primero se deje de entender el sufragar como un derecho para convertirlo en obligación y así se acaban pasiones.   Si al momento de realizar un trámite oficial se obliga a mostrar su credencial de elector y un comprobante de que ejerció el voto, se autoriza, si no, pues no.                 Recordarán antaño, que cuando requeríamos tramitar el pasaporte teníamos obligación de presentar cartilla liberada y no existía poder humano que nos pudiera librar de esa obligación.

Ya verían como se terminaría con el abstencionismo y todos nos convertiríamos en ciudadanos ejemplares, cumplidos y democráticos, de otra manera, nunca vamos a salir de perico perro, pero a las autoridades en el poder, muchas ocasiones NO les interesa que el ciudadano salga a votar, como cuando la iglesia mantenía con fervor la ignorancia por el fanatismo quemando libros, porque no convenía que la gente supiera tan siquiera leer considerándola herejía así de simple.                          minutochavaportillo@gmail.com