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¿Cuándo cambiarán las cosas?

By mayo 29, 2024No Comments

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CHAVA PORTILLO

En la filosofía diaria existe una frase que escuché a mi padre en su sabia autodidacta existencia: “sólo que la mar se seque, no me bañaré en sus olas” Creo en la justicia, más no en su aplicación, ergo, confío en la regla, no en el humano que la aplica.

En esta batalla de ver quien mancha más al oponente en su artesiana fuente de estiércol, las acusaciones brotan incontables, pero con los mismos resultados, ninguno.   Ayer las evidencias eran contra Samuelito el mentiroso que ayuntado a su padre de condición si no humilde, podríamos etiquetarlo como medio pelo, que practicaba golf en campos públicos como el de Cadereyta por no tener recursos para hacerlo en clubes privados como Misiones, Valle Alto, Campestre o de rico nuevo como Terralta, ahora los dos tienen tesoro para adquirir no una Acción, sino el club completo.

De la noche a la mañana escupen por un colmillo y se suman al exclusivo listado de pudientes dueños de vidas y Haciendas con el más burdo e increíble sustento, que todo lo que tienen, es producto de “daciones” que sus clientes “generosamente” entregaron por trabajos realizados, argumento, que no se los cree nadie, pero la autoridad -todavía- no ha dicho nada, quien sabe pasando las elecciones…a pasar aceite

Esto, dejando al margen el desprestigio de su cliente, en este caso Gentor de Javier Garza Calderón hijo de el “manotas” y doña Nora Calderón de la estirpe de José Calderón Muguerza, porque la esencia en la defensa utilizada por Samuel el mentiroso gobernador para salvar su pellejo, deja interpretar entre líneas que su papito querido, el más chucho de los contadores, salvó a la empresa de JGC de liquidar adeudos con Hacienda, asunto no muy aseado y decente por parte de la reconocida honestidad en los descendientes de las familias Garza Sada y Calderón.

Mientras son peras o manzanas la empresa afectada publica un desplegado afirmando que las versiones son imprecisas y falsas sin mencionar el nombre del gobernador, pero con clara alusión de que se trata de él.

Este pueril argumento es un clavo en el ataúd político del gobernador puesto que nadie, incluyendo al fiscal Pedro Arce, aceptan sólo como una versión fantasiosa e inverosímil, puesto que el despacho del padre de Samuel García era una modesta oficina del fiscalista “más perrón de todo el país”.   Eso explica la razón de los amparos que promovió Samuel ante el juez séptimo en Reynosa Tamaulipas para él y toda su gente cercana, familiares y amigos.

Ahí sí doy crédito a mi sobrina a la decepción que guarda.

La pregunta que hace este reportero al inicio de este escrito es que vivimos en un país, donde no pasa nada.    Los desfalcos millonarios de SEGALMEX, la increíble fortuna de Rocío Nahle, Emilio Lozoya, Eugenio Hernández, los muertos migrantes de Cd. Juárez y así una lista interminable de ladrones de cuello blanco, gris o del color que sea siempre viajan a lomo de tortuga y el final, no será diferente, desfachatez, impunidad o el olvido.  

Las tropelías y deshonestidades del mentiroso son avasallantes y vomitivas además de bien sustentadas, luego no entendemos porqué tendríamos que aguardar hasta que deje de ser gobernador para ajusticiarlo, porque hay que entender una cosa con claridad, existe fuero constitucional para la libertad de expresión y muchas cosas más, pero NO para blindar a delincuentes, corruptos y deshonestos, como este barbaján que resultó más ratón, que bonito.              minutochavaportillo@gmail.com