Minuto
CHAVA PORTILLO
Tarde que temprano tenía que romperse el arco que sostenía la incestuosa cuna de la ignominia. Era imposible seguir sin entender la afectuosa cercanía de López con la gente de Sinaloa en una cadena que se podrían contar las innumerables cortesías a doña Consuelo Loera -mamá de ya saben quién- al bajar a saludarla hasta su camioneta, las múltiples declaraciones de la frase que pasará a la posteridad “abrazos no balazos”, la orden irrestricta de liberar a Ovidio Guzmán -hijo de ya saben quién- en el tristemente célebre “Culiacanazo” cuando los verde olivo ya le habían echado guante; hacerse de la vista gorda ante los retenes donde sólo se identifica a los malandros armados con las gorras de JGL, la sapiencia de que todas las decisiones que se toman en los gobiernos de los tres niveles tienen que tener la consideración del cartel de don Joaquín.
“Es el jefe, lo es y Loera, gira y se para la tierra si Joaquín ordena,” canta la pegajosa letra del corrido del chapo Guzmán y más vale que lo crean.
Y no crean ustedes que es enfermedad que solo contagió al cocodrilo, porque desde que se recuerda los bastiones del mal están metidos hasta el tuétano, desde los rincones más oscuros de los genios del mal hasta los más altos niveles, o ¿pasan ustedes a creer que la inteligencia militar desconoce las guaridas de los traficantes? Desde las esferas del jet set hasta las mazmorras más humildes que mueren por un churro de yerba mala hasta el pase de la exclusiva coca colombiana.
El control de los limoneros, aguacateros, pizcadores de Michoacán, traileros de toda la república, las redes de Tepito, el costo que tienen que pagar los introductores de ganado en los rastros para poder sacrificar las reses, los puercos, los pollos, el alto índice de violencia no es más que un “tironcito” a la carnada para que vea el sistema político que nadie y nada se mueve si Joaquín ordena y hasta hace unos días Ismael Mayo Zambada y eso lo sabe muy bien López presidente, porque es una leída de cartilla a colita de caballo para que vaya enterándose de qué color pinta el verde.
O qué, también suponían que el glorioso ejército mexicano no estaba enterado de que padrote mata carita y mafioso con dinero mata a soldado, padrote y carita para acabar muy pronto. Las pantomimas de los videos en las fugas de Joaquín Guzmán Loera están tan bien escritas y mejor producidas que los escapes de Alcatraz con la participación de Clint Eastwood, Robert Redford o Dustin Hoffman. ¿O ustedes sí las creyeron?
Reitero, el problema no es lo que ya dijo Zambada, el problema es lo que falta por decir, que ya le quitó el sueño para siempre a López, Rubén Rocha y por supuesto al general Luis Crescencio Sandoval porque el veneno con el que fueron inoculados, es progresivo, incurable y mortal, y por fin Jesús escuchó nuestros ruegos y súplicas porue el valiente vive hasta que el culero -o el gringo- quiere y ahora el ratoncito Zambada, se convirtió en un dragón que ni Shrek podrá decapitarlo.
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