Minuto
CHAVA PORTILLO
No me considero antifeminista ni machista de closet con todo y que he defendido a ultranza que la igualdad casi siempre se confunde por estúpidas conveniencias políticas que el botín debe repartirse equitativamente, de diez sillas vacías, cinco deben ser para las féminas y fíjense que no, si existe capacidad y perfil en las mujeres, todos los lugares deben ser color rosa, si no, pues no.
La llegada de colita de caballo oficialmente luego de haber recibido la constancia que fue la gran ganadora, ni me da gusto ni me incomoda, salvo que estoy convencido que será la continuación del padecimiento menos deseado, como si hubiéramos nacido venezolanos y en espera de que el demente que destrozó la mitad del país, llegara a terminar su desquiciada y trágica obra en lo que queda.
La sumisión pandémica mostrada al príncipe de las tinieblas era obligada, después de la demostración de poder en las alcancías del voto y la ratificación de los apóstoles justicieros que dan fe entregando el documento que cristaliza el proselitismo y convierten a Claudia como la primer presidente en la historia de la república, exigen por necesidad decirle a todo que sí, desde la gira cursi y ramplona por las ciudades donde López solicitaba el aplauso para su obra, hasta la colocación de sus amados corifeos al nuevo gabinete como Rosa Icela Rodríguez que ni como policía dio en ancho, como secretaria de gobernación…menos.
La cereza del pastel fue la decepción que colita continuará con los bodrios mañaneros cuando la mayoría esperábamos que se cancelaran en una muestra de liberarse de los grilletes, pero no, el agradecimiento y lealtad fue más grande a mostrarle al pueblo entero que las cosas serían diferentes, pero no, vuelve el gatopardo de Tomasi di Lampedusa, cambiar, para que todo quede igual
Mi hermana, que es muy inteligente, me dijo un día: “nadie te engaña, el que te engañas eres tu”, “tu piensas como deseas que sean las cosas y cuando te muestran la realidad, imaginas que te mintieron”. Muchos, -yo incluido- pensamos que colita de caballo daría un manotazo feroz en el escritorio y de sólo un golpe de timón cambiaría la ruta del galeón, pero eso jamás estuvo en las cartas de navegación de la presidente electa y me pongo a elucubrar ¿no será que estamos haciendo pandos los becerros? Y estamos dando por muerta a la ilusión.
Recordé cuando el sinvergüenza se encontró al que le debía y le exigía el pago, le dijo en voz baja: ¿qué quieres, una esperanza o un desengaño?
Otra duda que está sin resolver y que poca importancia tiene, pero la tiene toda es, ¿dónde va a despachar Claudia?, habrá nueva residencia oficial o será palacio nacional el trono y nuevo olimpo, y para rematar sin hacerme muchas ilusiones pienso que el “cállate y siéntate” por parte Claudia la grande, a ya saben quién, tardará más que un suspiro y en un peligro, para nuestra decepción, nunca llegue. minutochavaportillo@gmail.com





