Minuto
CHAVA PORTILLO
Podríamos tardar rato largo enumerando las tonterías, latrocinios y falsas promesas del peor gobernador mentiroso que ha despachado desde el memorable palacio de cantera; ninguno tan ambicioso y deshonesto como este muchacho que seguramente estará de acuerdo conmigo, no pasaremos a mejor vida sin que la justicia le haga pagar todas sus atrocidades y el brutal enriquecimiento explicable, tanto de él, como de su familia.
Pero existen delitos, que como son cometidos a personas de bajos recursos que hacen de su vida diferente a los que ven el bosque millonario del dispendio en un auto eléctrico Tesla, jamás verán el árbol de la urgencia diaria como los pobres infelices que ven en el transporte urbano, el Metro y en emergencias hasta el sinvergüenza taxista. A esos son lo que me quiero referir, a los que desde hace muchos días siguen esperando horas el camión urbano y semiurbano afuera de la clínica 6 del IMSS en San Nicolás y tienen que llegar a sus hogares a El Carmen, Abasolo o Salinas Victoria
Si la obra pública, la inversión privada, grandes desarrollos y el progreso en el Estado de Nuevo León se ha vuelto un serio galimatías que Samuelito no ha sido capaz de enfrentar y solucionar existe “otro” mundo que su preocupación fue hasta hace unos días no tener agua para beber, asearse, bajarle al inodoro y que afortunadamente llegó” Alberto” colmando las presas para fallecer de cualquier motivo, menos de sed. La otra gran angustia convertida en desesperación es cumplir con la obligación diaria de asistir al trabajo -los que tienen- parándose a las 5.00 am caminar distancias considerables y aguardar cuando menos una hora y media, llegar a una estación intermedia en el centro de la ciudad, esperar otro camión y llegar a su centro de trabajo a las 8.30 luego de haber desembolsado cuando menos treinta baros.
De regreso va de nuez. Cuatro horas entre traslado y espera en las paradas obligatorias después de haber sufrido el atraco de las máquinas expendedoras de boletos del Metro porque con la nueva modalidad, ni el sistema colectivo, ni el camión urbano aceptan dinero constante y sonante, tal vez recordando al ladrón de Mario Guerrero que hizo de los armatostes vende-boletos el mejor negocio de su vida, ordeñándolas todos los días.
La movilidad en el Estado es una piedrita en el zapato para los pudientes, para los de a pie, un problema monumental donde pierden seis horas mínimo en las esperas y traslados, bajando el estado anímico, convivencia familiar y productividad del jodido ante una “enfermedad” que Nuevo León no ha podido aliviar con aquella mentira gigantesca de Samuelito el millonario del Tesla que aseguró haber comprado 2000 autobuses, de los cuales solo han llegado seiscientos y ¿qué cree? … eran re-manufacturados, por ende, la mitad están en talleres.
Del resto de los camiones verdes que deberían circular, NO HAY OPERADORES que los manejen, así es que sigue Chon con calentura, mientras los pobres usuarios se siguen acordando de la autora de los días de mentiroso. De los problemas gigantescos, como la inseguridad donde matan gente por macolla y a cada rato, ni para qué recordarlo, porque si imaginaban que corriendo al papanatas planchadito Gerardo Palacios Pámanes porque aparecía más ocasiones que Sami, no elucubramos como será en el futuro corto, porque el nuevo alcalde de Monterrey sabe de seguridad, pero, de que le va hacer la vida imposible el gobernador, ni lo existe duda minutochavaportillo@gmail.com





