PAN Y CIRCO – Opinión Editorial
Senadores en la mira.
Ahora, justo ahora, la atención del país se centra en el Senado de la República.
La Reforma Judicial podría ser aprobada en cualquier momento.
Para ello se requiere mayoría calificada, es decir, que dos terceras partes de los presentes voten a favor.
Si los 128 senadores asisten, se necesitan 86.
Sabemos que Morena y los partidos aliados cuentan al día de hoy con 85 legisladores.
Les falta sólo uno.
Así que los 43 senadores de oposición están en la mira.
Veremos si todos se presentan, si no cambian de opinión, si no son comprados y si, efectivamente, votan en contra de esta polémica reforma, tal como lo prometieron.
De ser así, sería desechada.
Sin el ánimo de especular en un tema tan importante, ¿estaría el equipo de Claudia Sheinbaum buscando frenar la aprobación de la Reforma Judicial?
Hay quienes opinan que sí, porque la Presidenta Electa estaría ganando un espacio para dialogar y alcanzar el consenso en torno a este asunto.
La presión está por todas partes.
Por un lado, el paro de labores que desde hace semanas realizan empleados del Poder Judicial Federal, al que se han sumado jueces, magistrados y hasta ministros de la Corte.
De la mano con ello, las protestas multitudinarias que han venido realizando alumnos de decenas de universidades… La mayoría en contra.
Ahí están también los recursos legales que pretenden congelar el proceso legislativo, tal como lo ordenaron jueces federales y, en su caso, declarar inconstitucional esta reforma. Probablemente la Corte atraerá y resolverá sobre estas suspensiones.
Aún así la Reforma Judicial podría ser aprobada por la Cámara de Senadores. Y el último paso, antes de ser promulgada, es que obtenga el aval de al menos 17 congresos locales, la mitad mas uno, lo cual no sería tan difícil.
Ya en ese contexto, un factor clave sería estudiar a fondo las leyes secundarias para conocer cómo se va a implementar y para saber si contiene “candados”.
La incertidumbre prevalece.
El sector productivo insiste en el riesgo de imparcialidad y autonomía de la justicia en México.
La Confederación de Cámaras Industriales considera fundamental que el Poder Judicial siga siendo un órgano independiente, alejado de cualquier influencia política que pueda comprometer su función esencial de impartir justicia. Resalta que la capacitación y preparación del personal son necesarias para garantizar un sistema judicial eficaz y confiable.
Los empresarios advierten que cualquier debilitamiento del estado de derecho puede afectar la confianza de inversionistas, comprometer gravemente las oportunidades de inversión y, con ello, el crecimiento económico y la generación de empleos en México.
Aseguran que la división de poderes es un principio fundamental de cualquier democracia sólida, y que el equilibrio entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial garantiza que ninguna instancia concentre un poder excesivo y que cada una cumpla con sus responsabilidades de manera independiente.
Estamos frente a una controvertida reforma al Poder Judicial en México… Es el cambio más profundo a la judicatura de los últimos 30 años… Por la elección por voto popular de magistrados y jueces del sistema federal… Por esa posibilidad de que “se politice” la justicia… Es decir, que, en vez de aumentar la independencia y transparencia de los jueces, se favorezca una selección política de los candidatos, dejando de lado las habilidades profesionales y los ascensos por mérito.
Veremos, pues, el resultado de esta votación en el Senado de la República… y si Andrés Manuel López Obrador logra apuntalar su legado.





