Minuto

Las cadenas de la grúa

By enero 20, 2026No Comments

RICARDO CORTÉS CAMARILLO

Debo confesar que siempre fue una preocupación y desvelo deber y no tener con qué pagar.       Soy de la generación, como muchos, que nos fuimos de bruces cuando la ilusión de la tarjeta de crédito te la enviaban a la casa y firmabas como loco, al cabo dios dirá y mundo ahí te quedas.           La proverbial frase sabia y cínica de: “hay que hacer lo que se deba, aunque se deba lo que se haga” fue identidad de los que quisimos vivir una vida que no nos correspondía.

El peculiar ruido de las cadenas de la grúa casi amaneciendo, te hacían despertar porque estaban “ganchando” el auto que los abogados de la empresa a la que debías se llevaban como garantía del adeudo, que regularmente pagabas hasta el triple de la suerte inicial, amén, que te incluían en la lista de deudores morosos a los que se les negaba el crédito hasta para comprar una licuadora, de esas que vende el tío Richie el de Elektra en mil baros teniendo de costo cien miserables pesos, pero así son los aboneros.

El “abonero” Donald Trump nos tiene con el alma en un hilo y le fascina sonar las cadenas de la grúa en todo el mundo, así suelen ser los millonarios que sienten que les debes algo, y casi siempre tienen razón, sobre todo este monigote que nos guste o no, es el hombre más poderoso de la faz de la tierra y así como tiene a Groenlandia, Ucrania, Venezuela, Cuba o cualquier territorio que se antoje, o requiera de sus riquezas,  los asusta con el petate del muerto y luego sin el petate por más que Claudia insista en que se lleva de piquete de ombligo, como decía un reportero vecino de esta página cuando AMLO solía abrir la conversación con un “con todo respeto” moles, venía el madrazo, porque ese pelafustán, jamás ha tenido respeto por nadie.

A colita de caballo no sé cuánto le va a durar el discurso ramplón y mentiroso de: nos llevamos muy bien con Donald Trump, la autonomía, el respeto a la independencia, la libertad, diálogo y respeto, la soberanía y remata con la aceda e increíble de: “no llego sola…llegamos todas”, porque si habría que extender el plural es para Ernestina Godoy, Rocío Nahle, Layda Sansores o el esperpento de Abelina López la alcaldesa de Acapulco y su collar de doscientos mil baros.

Claudia está a un paso de entregar el mando, porque arrodillada, está.   Y digo entregar algo que jamás tuvo, todos sabemos que las oficinas generales estaban en Tabasco y la subgerencia operaba desde la barredora y su mástil Adán Augusto López.

El aterrizaje del gigantesco avión gringo al aeropuerto de Toluca y el argumento de colita para decirnos que llegó para llevarse a unos operadores de seguridad para adiestramiento no se la cree ni la más anciana de la casa, no MMS dirían los chavos, porque afirmar que por ese motivo no fue necesario la autorización de la Cámara de Senadores y el Cuerpo Diplomático, suena más guanga que la delantera del América futbol club, la lógica era que llegara a una base militar o de perdido al AIFA.         No hay más cera que la que arde y colita de caballo ya no sabe si perseguirlos…o regresarse a avisar.       Estamos a punto de ser invadidos y sodomizados, ni lo dude.     MENUDENCIAS: ayer me chuté un video de Samuel asando una carne para ver un juego de futbol americano.   ¿no habrá quién le diga que no tiene mucha gracia como para intentar ser simpático y caer bien?

ricocama@yahoo.com.mx