Minuto

Con aroma a naftalina

By enero 23, 2026No Comments

Minuto

RICARDO CORTÉS CAMARILLO

Las nuevas generaciones difícilmente podrán estar enteradas del uso que se le daba a la Naftalina, sustancia para repeler las plagas en los roperos y baúles donde se almacenaban ropas y textiles en el cambio de estación.            La polilla, ácaros, chinches y toda la gama de parásitos amén de los malos olores eran utilizados por las abuelas de otras generaciones que acostumbraban “varear” la lana, cardarla y coser las nuevas colchonetas para el invierno.

Hoy los adelantos de la ciencia la descontinuaron por la toxicidad que provoca en seres humanos y mascotas, quedando solo como recuerdo de la historia de un producto que se vendía en boticas y tendajos de la época.

El servicio postal mexicano es de esos elefantes que se niegan a morir, o más bien, ya murieron paro no les han dicho.     Yo asocio al SPM con los Ferrocarriles Nacionales de México, Telégrafo, los buzones llenos de nostalgia y repletos de obsolescencia haciéndonos recordar a las cartas que se enviaban por correo y que ofrecían dos tipos de entrega, el ordinario que tardaba de cuatro a cinco días en llegar un mensaje o el aéreo de solo un par de días, obvio más cara la estampilla.

Si existía urgencia para eso estaba el telegrama, con el inconveniente de que su redacción no debía extenderse de diez palabras.         Toda esa nostalgia terminó con la aparición de las nuevas comunicaciones; como en los sonidos del disco grande -78 y 33 rpm- de acetato fue “desaparecido” por el de 45 y este a su vez, murió cuando nació el casete de 8 tracks, luego el de 4 y todos ellos junto con el tocadiscos y la casetera eliminados por el CD y luego por el Bluetooth que conecta tu música de agrado a tu auto o al “Alexa” como por arte de magia.

Hace un mes, tuve la necesidad de mercar un artículo hecho por artesanos en el Estado de Guanajuato y amablemente me dijo el marchante que me lo haría llegar por el Servicio Postal Mexicano, que sinceramente imaginé que ya había desaparecido, pero no, acepté gustoso, no sin la duda que llegara lo comprado y a tiempo, acordándome de Samuel García, en tiempo y forma.

La entrega del producto, como las obras del gobernador de Nuevo León, NO ha llegado después de realizar el pedido el dos de enero y todavía hasta ayer 22 me informa la oficina en Monterrey, tal vez en una semana más cumplirán con la entrega, porque YA está aquí, solo que tienen falta de personal y que hable en unos días haber cuando…

El Servicio Postal Mexicano igual que los FERRONALES que regaló Ernesto Zedillo murió de inanición como los dinosaurios que no supieron adaptarse y modernizarse, porque los tiempos modernos ya no dan oportunidad de pensar, analizar y después ver qué van a ejecutar.    Lo de hoy era para ayer, rápido, bonito y bien hecho, mientras que los envíos por SPM siguen oliendo a naftalina y a cucaracho añejo.

ricocama@yahoo.com.mx