Minuto
RICARDO CORTÉS CAMARILLO
Empezaré por afirmarles que siempre he sido un convencido que una de las palabras de nuestro alfabeto pesimamente mal empeladas con frecuencia -la otra es autonomía- es la de “fuero” que desde su creación en términos de política fue denostada, confundida y vituperada a conveniencia.
Según mi conocimiento de mortal hombre de la calle este asunto de la denuncia al pillo Rubén Rocha Moya gobernador con licencia de Sinaloa en este momento más que un problema jurídico es un asunto de relaciones exteriores, porque fue la cancillería la que recibió la demanda por parte del gobierno americano, lo demás es asunto de abogados. Pasemos al tema del “fuero” donde ya metió mano el acomodaticio chaquetero Arturo Saldívar reiterando lo que es entendible.
La absurda situación de proteger a un delincuente que está en funciones de un encargo político público debo decirles que es al PUESTO no al individuo. Ergo, la persona que suple a RRM como gobernadora en este caso, es la que goza del fuero, NO el gobernador que solicitó licencia temporal que antes de treinta días debería regresar o separarse del cargo para que el H. Congreso de Sinaloa nombre un sustituto ya NO interino.
Pero bueno, es otra barbacoa, siendo le deseo de la inmensa mayoría es que el señor Trump no afloje en algo que ya tiene en su puño, recordándole el adagio campirano, gavilán que agarra y suelta, no es gavilán.
Los medios electrónicos se han encargado de repasar la triste escena donde los matraqueros del sistema cuatrotero a un solo grito teniendo sentado en el centro de la Cámara de Diputados hacían el avío de “no estás solo” como cuando el otro sinvergüenza de Cuauhtémoc Blanco luego de manosear a una jovencita y a punto de entrar a las mazmorras, gritaban la misma frase. Al patán futbolista le sirvió, tal vez porque la denuncia fue de una pobre muchacha, a Rocha Moya la demanda llega de la oficina del hombre más poderoso del plantea, pequeña enorme diferencia.
No cree usted que ya es tiempo que se reforme el artículo de la patraña que se llama “fuero” que fue inventada en época revolucionaria para que los legisladores pudieran hacer uso de la tribuna de la elocuencia y hasta hacer señalamientos al mismo presidente de la república sin ser objeto de intimidación y o detención.
Ese término, algunos gandules aprovecharon para que esa canonjía se extendiera a alcaldes, diputaditos locales y cuanto mentecato sintiera que podía delinquir con entera libertad apoyado y avalado por un partido o el sistema corrupto de gobierno.
Espero y deseo que Rubén Rocha Moya que está más frito que un robalo al mojo de ajo y muestro mi desacuerdo de los pesimistas que aseguran que “NO PASA NADA”. Creo que ahora sí pasará y esta es la punta de la madeja y Claudia no tendrá otra salida que estirarle, tratando que no llegue a Palenque la desgracia, porque con los cambios en el partido en el poder mucho tendrán que ver, está llegando la lumbre a los aparejos porque ahora sí se tiró por la borda la frasecita: “no me salgan que la ley, es la ley”, y fíjate que sí, la ley…si es la ley.
ricocama@yahoo.com.mx




