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La decepción

By mayo 12, 2026No Comments

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RICARDO CORTÉS CAMARILLO

Cuando criticamos que una autoridad no realiza su trabajo con profesionalismo por falta de oficio, de perfil o desconocimiento, entendemos que existe responsabilidad en la no acción, partiendo de la premisa que la omisión es amiga de la responsabilidad, pero teniendo todos los elementos, interpretando las leyes a contentillo desvirtuando el espíritu de la legalidad para acarrear agua a su molino o reservas a su bolsillo, desvirtúan al hombre en lo peor.

Confieso que conozco poco a Javier Flores Saldívar, solo los enroques y sus cercanas amistades que lo presumen, entre ellos, personas muy queridas y reconocidas como Luis Carlos Treviño Berchelman o el mismo Natividad González Parás, que sin ser aves que cruzan el pantano sin mancharse, sí son de honorabilidad media para arriba.

Mucho tendrían que señalar Rodrigo Medina o más bien su papiringo Humberto Medina Ainslie, que la hoja de un árbol en la gestión del Golden boy no se movía sin la autorización de Humberto, que era un dolor de cabeza para el pobre y bisoño chamaco ya que emulaba a “Chucky” el muñeco diabólico a la perfección.     Otro que tiene mucha “morralla” que aportar es Adriancito el pequeño alcalde de Monterrey, ya que él deja la silla para que la ocupe Javier como procurador de justicia en el primer embate en esa cartera tan compleja como peligrosa.

La decepción consiste en que, nadando contra corriente como los salmones, el fiscal general de justicia nombrado por unanimidad en el H. Congreso del Estado de Nuevo León, después de no pocos caprichos del mentiroso gobernador, nos hizo soñar que siendo de cepa insurgente y de la “caballada” del despacho Mario N. Flores, se podría esperar todo, menos que de un plumazo desestimara la gran cantidad de acusaciones y  múltiples señalamientos por: enriquecimiento inexplicable, ventas de facturas, complicidad, contubernio y otras linduras que como el marido ofendido, todo mundo sabe…menos el ofendido, en este caso el fiscal general que nos sorprendió dando carpetazo a todos los señalamientos graves. 

Cualquier mortal con dos dedos de frente y escaso QI pudiera entender como la fiscal Ernestina Godoy no ha podido-querido dar luz verde a las carpetas de investigación contra Bermúdez Requena y Adán Augusto López, o como en el caso de Rubén Rocha Moya que aburren con la cantaleta encabezada por Claudia: pruebas, pruebas, pruebas, ignorando la máxima que si tiene cola de pato, pico de pato y hace cuá-cuá, no es elefante, además la carpeta de las acusaciones viene de una oficina del tamaño magnificente del mundo.

Javier Flores Saldívar ni siquiera hizo el intento de taparle el ojo al macho y al más puro estilo cocodriliano, esto se hace así por mis muy azules cojones y se acabó, interpretando todos, que existió un acuerdo político convenenciero donde el fiscal da por cerradas todas las carpetas incriminatorias para que el deshonesto Samuel no viaje a prisión y se quede con todo el capital acumulado e invertido a cambio de hacerse a un lado entregando alcaldías importantes y la gubernatura.

Amor con amor se paga, solía decir el más deshonesto presidente de la república y vaya que tenía razón, y nosotros que seguimos soñando que esto de la política…es cosa seria; para nada, después de la lucha libre, pueque sea.

ricocama@yahoo.com.mx