Minuto
RICARDO CORTÉS CAMARILLO
No nos agrada flagelarnos pero el debe, haber y saldo del polvo de los lodos que nos dejó el jueguito de pelota que hace más ricos solo a unos cuantos, tenemos la obligación de enterarnos. Situaciones tan singulares se dieron, no porque no existieran desde siempre, ahora nos damos cuenta cómo un hombre tan poderoso como Gianni Infantino dueño de la FIFA besa el trasero de un presidente y rodilla en tierra espera ansioso que la espada ceremonial del monarca eleve al caballero al reconocimiento universal en un festín de elogios mutuos.
Todo inicia con la jalada de inventar un premio nobel de la paz “pirata” para otorgárselo a Donald Trump que hizo rabieta porque el único organismo que tiene esa potestad, se lo había negado. Días después, el suizo-italiano, llenándolo de caramelo y malvavisco dijo que, de no haber sido por él, el campeonato mundial no hubiera logrado el éxito obtenido.
El evento habría que agregar, sutilmente le dijo al universo entero que ese, es realmente un torneo mundial, no la que se disputa como serie mundial de beisbol entre dos equipos locales o el super tazón en futbol americano donde los Marineros de Seattle derrotaron a los Patriotas de Nueva Inglaterra exaltándose como monarcas universales y creemos todos…que tienen razón, pero vamos más allá de la estadística, la señora Sheinbaum que gritó urbi et orbi NO asistiría a la inauguración ni a otro partido del mundial, bastó que le “sonara” el cencerro Donald Trump para que faltara a la promesa de no acudir a un estadio y compartir el palco en el New York New Jersey. Poca importancia tiene que asista o no, lo toral es lo que dice…y lo que hace, criticable es la fata de convicción, más pronto cae un hablador, que una presidente. Por cierto, dice el boletín de prensa de palacio nacional que tendría una plática con el señor Infantino.
Se requiere ser estúpido, tanto de comunicación como de los jefes de noticias para creer que el presidente de FIFA podría dedicarle tiempo a Claudia en el cierre de SÚ evento más importante, carajo.
Nos dejó el mundialito una estela de amarguras obvias, promesas incumplidas y no me refiero al mitómano Sal-muel García con su Metro línea 6, camiones, tren ligero, un centenar de etcéteras, o el medio millón de canchas rehabilitadas en la CDMX de Carla Brugada de las que sólo pudieron entregar setenta y seis mil; de que son muchas, puede, pero prometieron más, es el problema. Avenidas parchadas, camellones reforestados, cordones de banqueta pintados del color del partido en el gobierno y muros tramposos que ocultaron la pobreza de colonias que no han podido solucionar que nos hicieron recordar las aldeas de Potemkin ante la visita de la zarina Catalina la grande.
Municipios como Guadalupe en Nuevo León se bautizaron como ”bachelupe” que curiosamente siendo Héctor García edil amigo del mismo partido naranja MC lo exhibieron como pésimo administrador, o Monterrey que quedó demostrado que para Adrián de la Garza, su preocupación primaria es la campaña que viene y poco le importaba hacer quedar mal al gobernador mentiroso para hundirlo más, que no requiere de ayuda para morir en el intento. De los resultados económicos poco que hablar, en este espacio lo adelantamos, los miles de millones augurados quedaron en tirititito, porque no hubo millones de visitantes, ni dejaron millones de dólares en la registradora y del resultado tampoco hay mucho que agregar, España borró a los argentinos dándole una despedida dolorosa al que ha sido el mejor futbolista del mundo por muchos años.
Ahora sí, a jalar que se ocupa, salvo que mentiroso tenga otros planes como seguir en modo “party”. ricocama@yahoo.com.mx





