Minuto
RICARDO CORTÉS CAMARILLO
Qué curioso, pero si hay algo que a todo mundo interesa y jamás desprecia, el cochino dinero, desde los pobres que sueñan con él, hasta los marrulleros políticos como Samuel el mentiroso deshonesto que llegó a gobernador con una mano atrás y otra delante tapando sus vergüenzas e inmundicias, hoy millonario sin escrúpulos.
Todos hablan de la urgencia de poseerlo gozando de sus beneficios y hasta en sus reparticiones en herencias han sido causa que familias completas desaparezcan, por eso lo cierto que poderoso caballero, es don dinero.
Hace unos día, los sabios en el manejo de los dineros como las calificadoras Standar and Poors, Fitchings, Moodys, que su opinión es la ley y ante los especialistas en tesoros pusieron a temblar al gobierno mexicano por una razón simple; las calificaciones son primarias, AAA que no es otra cosa que refleja la máxima calidad en cumplimiento, AA como de riesgo moderado, traducido al español: tú sabes si le prestas, el B que es grado especulativo y de ahí pal real, cuida tus centavos porque el que está en el BB o C estás muy cerca del “chapter eleven” o sea quiebra.
Cualquiera pudiera especular argumentando qué carajos me importa a mí sí a duras penas me alcanza para el camión que me prometió mentiroso y nunca llega. Ese es asunto de Carlos Slim y amigos que le acompañan, porque si China o Estados Unidos estornuda, a nosotros nos da pulmonía.
Las compañías calificadoras nos acaban de castigar con una terrible X diría Chabelo en su programa matutino y la traducción es muy sencilla, el dinero que hay circulando es más caro, así de simple. Todo se dispara porque el limón cosechado que tiene que pagar un sobre precio a los mafiosos -derecho de piso- que no puede controlar Claudia, ahora tendrá una carga mayor porque los intereses que se pagarán al abonar al préstamo que se solicitó para comprar la semilla, ha subido y así sucesivamente.
Es una matemática simple, no es que a usted le vaya a costar más el limón que consume, simplemente tendrá que comprar menos y eso no es más que el reflejo de un gobierno fallido que no tiene dinero y anda como gallina descabezada pidiendo dinero prestado para tapar hoyos que ya había hecho para cubrir otros.
Es falta de estrategia, errores que se repiten en la simbiosis de gastar más de los que ganas y en este caso el fenómeno del “Bienestar” se convirtió en un cáncer incurable, empezando por las dádivas bimestrales, las tarjetas rosas, los apoyos a los “ninis”, las becas para los huevones, ayudas para los discapacitados, el profundo agujero de PEMEX la petrolera más endeudada del mundo, las obras faraónicas inservibles y todo lo que se acumule este sexenio.
Lo más triste es repetir lo que les dijo Villa a sus “Dorados” ni se quejen, adelante está pior. Las sarracenas de justicia que son tramposas y convenencieras poco aportan a la seguridad y seriedad al poner dos raseros a los señalados, por un lado, una justicia a modo para el ladrón y narco Rubén Rocha Moya, otra similar para el senador Inzunza, y una muy diferente para Maru Campos gobernadora de Chihuahua, y así, hasta el más tonto de los inversionistas metería su dinero al mundo de la especulación.
Estamos todos ustedes bien jodidos y ni para dónde hacerse, si estuviera Obrador ya hubiera desaparecido las firmas que nos degradaron, pero no se puede.
ricocama@yahoo.com.mx




