Minuto
RICARDO CORTÉS CAMARILLO
No entiendo la actitud y decisión de los legisladores locales en Nuevo León que todavía la miran reparar y le avientan el sombrero. No terminamos de pasarnos el trago amargo de la decepción causado por un bisoño mozalbete que no sabe si comprarse un Nintendo, pasear en un Lamborghini o echarse el enésimo shot de tequila o, intentar gobernar un Estado.
Acusando inmadurez Sal-muel García, que está lejos de los pocos años de edad obligados que autorizaron los diputados para ser gobernador, no parece haberles servido de mucho a los que levantaron la mano para aprobar que un chamaco imberbe se siente en la silla política principal acarreando con ello una catarata de imbecilidades y caprichos reflejando un desprestigio enorme que jamás habíamos padecido como una entidad morosa en su cumplimiento de pago a proveedores en la obra pública.
Y si eso les causa urticaria, váyase de espaldas, la edad autorizada para ser diputado en el Estado será de 18 primaveras. Insólito, quizá alguno de los actores en este triste drama cuenta con un hermanito que tiene la comezón de incursionar en la política y su madrecita santa le ordenó: “tu hermano Chonito quiere ser diputado como tú, a ver cómo le haces”
Podrán alegar pocos que sin duda hay jóvenes destacados inteligentes y honestos para llenar los zapatos de un buen diputado o gobernador, pero no cuentan con la experiencia ni la formación madura de la estructura mental para responder ante una crisis. Además, por lógica simple, los chavitos estarían rodeados de chavitos que seguramente invitarán a formar parte de su gabinete “Parchís” causando un problema mayor.
Es claro que una edad cronológica mayor no brinda patente de corso, lo hemos repetido con frecuencia, los perritos abren los ojos a los siete días, los pendejos nunca.
El gobernador de Nuevo León, aunque no deseáramos dedicarle tanto espacio no deja de ser pasto de zopilotes porque amén de su problema patológico de mentir, sigue sin conectar la lengua con el cerebro. Ante la inminente clausura del mundialito futbolero y luego de tanto tropiezo gritó a los cuatro vientos que mientras no se inaugurara la Línea seis del Metro y concluyeran las obras en la carretera Miguel Alemán NO se cobraría peaje en la autopista al aeropuerto.
Al estilo Sal-muelista, no se inauguró la línea seis del Metro, las obras muestran avance de 65% según expertos urbanistas y el chamaco gobernante ORDENÓ se activara el cobro por el uso de la rúa al puerto aéreo causando con ello embotellamientos gigantescos y millares de recordatorios maternales por las molestias sufridas de todos los que tienen que usar esas avenidas.
Con una deportiva camiseta Polo color negro, o sea, para no identificar ningún color de equipo, NO dijo nada sobre el renovado cobro de la caseta, pero sí dijo que habrá más pantallas de TV para ver con mayor comodidad los próximos encuentros de la selección mexicana, mostrando esplendidez desmesurada, tal vez para continuar tapando el ojo del macho de las incoherencias y falsas promesas que no cumplió y que tampoco cumplirá, porque NO TIENE DINERO para pagar lo atrasado ni capacidad autorizada para endeudar al Estado por lo deshonesto y su pleito fatuo con los diputados que lo único que desean es desaforarlo y verlo en la cárcel. “Eso se llama karma Sal-muel, aunque no comprendas el significado del término. ricocama@yahoo.com.mx





