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Nuevas costumbres

By septiembre 14, 2023No Comments

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CHAVA PORTILLO

Si bien es cierto que el poder ensordece y enloquece a los débiles de espíritu me es difícil aceptar que las generaciones actuales han traído consigo nuevas epidemias, como el de ejercer el mandato sin tener ninguna barrera o temor que los haga detenerse.

Los viejos políticos ostentaban un poder omnímodo pero siempre con un maquillaje extremo cubriendo sus felonías y excesos cuidando mucho el qué dirán teniendo como sinodales irrestrictos a los medios de comunicación aún que fueran “concesiones” en una delgada línea que nadie traspasaba, mostrando respeto mutuo, existiendo casos muy singulares cuando se rompía ese encanto, Manuel Buendía sería uno de ellos o el “gato” Félix Miranda, fuera de esos garbanzos a libra, todos interpretaban mejor la filosofía del gran tigre Emilio Azcárraga, “todos somos soldados del presidente”

Habrá que evaluar que tiempos pasados fueron mejores, eran otros presidentes y sin duda eran otros soldados, ahora ni para que echar el gato a retozar.

Los mandatarios, alcaldes, gobernadores o presidentes eran de otra madera.   Hacían su voluntad pero con estilo, sin lastimar y mucho menos humillar, guardaban la clase, la categoría, jamás se salían del libreto y cuidaban mucho el viejo adagio del “no me enoja que me digas perro, sino la perra forma que me lo dices”, las entrevistas eran respetuosas y si usted quiere arregladas, con cuestionamientos avisados y salvo uno que otro choque entre un político de gran nivel y un periodista reaccionario, casi todo se manejaba con tersura.

Los videos que llegaban a las televisoras por medio de CEPROPIE que es la oficina de producción de los mensajes de la presidencia, son de trámite y todo viajaba aceitado y sobre rieles, sin aspavientos ni amarguras.   Podríamos decir que era un pleito arreglado, pero, los “actores” eran más decentes.

Hoy es una sarracena entre amargados y delincuentes donde falta la decencia, y la categoría brilla por su ausencia, como el caso de Samuelito el de nosotros que en poco tiempo ha enseñado el cobre y muestra lo charchino a cada momento.      Se siente soñado y bordado mano, magnífico orador y hacedor de milagros, cuando es tan solo un insignificante microbio mal educado que podríamos disculparlo por la edad, pero raya en los excesos, porque haciendo un debe-haber y saldo del balance de su administración nos deja que ha reñido con los legisladores desde su llegada, con una vulgaridad de que en unos meses se van a la chingada,

Peleó con los partidos políticos e intenta comprar conciencias por unos cuantos pesos o millones, que para el caso es lo mismo, la fragilidad y poca decencia con ausencia de moral dejan claro que poderoso caballero es don dinero.                 Los periodistas son sus enemigos y los que en el arranque fueron promotores como el periódico grandote, ahora son acérrimos enemigos.

Se enfrascó en interminable pelea con el Poder Judicial y argumentando que Gustavo Adolfo Guerrero era un corrupto e inútil -tiene razón- y al no poder sentar a su alfil que le dijera que sí a todos sus caprichos, ha quedado Pedro Arce de por mientras a casi un año de su desencuentro.         Le dice “viejillos” a lo otros gobernadores y que no hicieron nada en cuarenta años y él en dos ha hecho más que los soñado.

Los que cojeamos de la misma pata de la antigüedad, nos da pena que un barbaján como ese intente compararse con Sócrates Rizzo, Jaime Rodríguez o el mismo Jorge A. Treviño cuando no es ni siquiera un vientecillo que les refrescaría los talones a tan enormes personajes.                 Pero sigue soñando que puede ser candidato en una selva de mediocres como la señora recomendada de palacio.     minutochavaportillo@gmail.com