Gregorio Martínez con Pan y Circo

Negociación

By noviembre 27, 2023No Comments

PAN Y CIRCO – Opinión Editorial

Ahora sí viene lo bueno.

Entramos a la recta final en la que todo puede suceder.

Me refiero a esta pugna política entre diputados locales, particularmente del PRI y del PAN, y representantes del gobierno estatal.

Samuel García lleva más de una semana, oficialmente, en su pre-campaña presidencial.  El “deber ser” es que regrese el viernes 1 de diciembre a sentarse en la silla de gobernador aunque sea unas horas y que, entonces sí, a partir del primer minuto del sábado 2 de diciembre comiencen a correr los seis meses de la licencia que le otorgaron.

Es justo entonces, en ese momento, cuando debería iniciar un interinato, que afecte lo menos posible a los ciudadanos, que mantenga o que reoriente el rumbo hacia la solución de los más graves problemas que nos aquejan, y que no se tire por la borda lo que hemos avanzado.

Pero la pregunta sigue siendo la misma.

¿Quién será el Gobernador Interino de Nuevo León?

Eso tendría que resolverse ya, de una vez por todas, en cuestión de días, en cuestión de horas.

En el Congreso sigue la confrontación entre legisladores de las diferentes fracciones, pero más allá de esto, la negociación con el Poder Ejecutivo no ha prosperado.

Al contrario, después de que el Encargado de Despacho, Javier Navarro, secundado por el Secretario de Seguridad, Gerardo Palacios Pámanes, advirtió que podrían llegar a emplear a Fuerza Civil para evitar que asuma el cargo un gobernador interino no afín al equipo de Samuel García, ahora fueron los legisladores locales quienes propusieron un cambio de sede del Congreso para impedir el acceso a cualquier elemento de la fuerza pública el día que vaya a desahogarse el procedimiento de designación de quien quedará al frente de la administración estatal a partir del 2 de diciembre.

Y ese no sería el peor escenario.

Lo más crítico, lo dijimos aquí la semana pasada, es llegar eventualmente a la desaparición de poderes, y que sea el Congreso Federal quien designe al interino, quien podría ser, ahora sí, cualquier persona, de cualquier estado de la República Mexicana.

Y para que eso no suceda, ambas partes tendrán que demostrar que tienen capacidad y habilidades de negociación.

¿Qué es lo que han discutido?

Que la designación del Gobernador Interino sea acordada tanto por el PRIAN como por los representantes del Poder Ejecutivo, en otras palabras, alguien que pueda transitar y conciliar con ambos grupos.

La entrega de 2 mil 500 millones de pesos prometidos por el Estado a los municipios.

El nombramiento del nuevo Fiscal General de Justicia.

El nombramiento del nuevo Auditor Superior del Estado.

La publicación en el Periódico Oficial de acuerdos y decretos relevantes que el Estado tiene congelados.

O sea, en resumidas cuentas, todo lo que no ha prosperado durante los últimos 20 meses.

Pero bueno, pensemos en positivo, ojalá que de una vez por todas, nos den una muestra de sensatez, que sean responsables, y que piensen primero en nosotros, los ciudadanos.

Ya queda muy poco tiempo.