Luis Padua con Pan y Circo

Pre ventas: sentados en un hormiguero

By mayo 7, 2024No Comments

PAN Y CIRCO – Opinión Editorial

¿A poco no le han dicho a usted: “no tengas el dinero en el banco, invierte en una propiedad, es lo que te da más rendimientos”?

Y sí, es cierto, en ciertas propiedades de mucha plusvalía su dinero puede crecer en 20 o 30% anual, si están en el momento y en el lugar correctos.

Pero donde el negocio se antoja más atractivo -nomás que habría que tener muuucho cuidado- es cuando uno compra en “pre venta”, donde su dinero puede crecer 50% o hasta duplicarse completito al paso de dos o tres años.

Un departamento que en preventa cuesta $2 millones, le dicen a uno los “brokers”, puede valer unos $4 millones a la hora que esté construido, y uno esté terminando de pagarlo y lo escriture, o sea, a la vuelta de 3 años o por ahí…

Sí, nomás que hay un poderoso problema… ¡Falta que el edificio SÍ se construya y SÍ lo terminen!

Y es que, ojo, señoras y señores: cada vez estamos viendo más y más casos de desarrollos que anunciaron su preventa hace ya unos cuatro o cinco añitos, que ya están parcial o totalmente “pre” vendidos, y que todavía hoy siguen en obra gris, parados por completo; o peor aún, nomás está la profunda fosa en el terreno con sus muros de contención.

Y déjeme le comparto una mala noticia: muchos de esos edificios en obra nomás no tienen para dónde hacerse porque ni los bancos ni nadie ya quieren prestarle dinero a sus desarrolladores, pues no ven garantía de que les vayan a devolver ese préstamo.

Y eso está bien pero BIEN grave para quienes compraron en preventa en esas propiedades, ya que sencillamente no hay fecha de avance, ni seguridad de que el edificio se termine y la propiedad se materialice, pudiendo quedar como eternos elefantes blancos en esta ciudad.

¿Cómo está eso? ¿Y por qué están frenados esos desarrollos? La explicación es sencilla: Los desarrolladores fueron displicentes, por no decir irresponsables, y en vez de invertir DE INMEDIATO el dinero de los compradores para empezar a hacer la obra, hicieron algo distinto con ese dinero.

¿Qué es ese “algo distinto”? Pues, o se fueron a comprar OTRO terreno pensando en crecer sus propiedades, o lo usaron para pagar un dinero pendiente de una obra anterior -o peor aún, una deuda pendiente-, o vilmente se adelantaron a sí mismos las ganancias, o ya descaradamente lo usaron para comprar un yate o una avioneta, pensando en que “después” les llegará más dinero, cuando anuncien oootra preventa, casi como en un esquema ponzi.

Lo terrible de este asunto es que muchos de esos desarrolladores -y aquí hay marcas famosas y “prestigiadas” como IDEI- ya no tienen dinero, ya no son sujetos de crédito de los bancos, y ahí están, con sus edificios a medio construir, sentados “en un hormiguero” porque sus compradores los están presionando cada vez más a que ya terminen los desarrollos prometidos.

Amigo que lee usted esto: ¡cuidado! Si va a comprar en preventa, DOCUMÉNTESE de si la empresa desarrolladora está estable o no, si está quemada con sus acreedores o no, si es sujeto de crédito o ya no. O correrá el riesgo de meter su dinero a una especie de “empresa de venta en multiniveles” donde, si es usted de los últimos, ¡va a salir bailando!