Luis Padua con Pan y Circo

El brete jurídico en que se metió San Pedro

By junio 19, 2024No Comments

PAN Y CIRCO – Opinión Editorial

Pareciera que, a lo largo de su mandato, al alcalde de San Pedro Garza García, Nuevo León, Miguel Treviño, se le hizo fácil mostrar “rudeza excesiva” contra los que se oponían a sus designios.

Aquí unos cuantos ejemplos:

Maltrató a los vecinos y comerciantes que no estaban de acuerdo con decisiones tomadas para las remodelaciones del Centrito y del Casco Urbano.

Antes de eso, desdeñó y se peleó también con los vecinos que no apoyaron su proyecto de la ciclovía en Alfonso Reyes.

Peor aún, abusó del poder conferido en su presidencia municipal para no sólo clausurar la construcción de Torre Ysabella, un edificio en Lomas del Valle -hasta ahí estaba en su derecho y la ley lo asistía-, sino que, “a la mala”, convirtió un paso municipal en un parque para que ya no pudiera continuar la construcción de dicho desarrollo, como parte de una vendetta personal contra el constructor ‘Pico’ Zambrano.

O sea, en vez de simplemente ganar el caso en los tribunales, Miguel Treviño recurrió a una solución totalitaria, utilizando recursos públicos para cumplir su capricho.

Meses atrás, ejerció rudeza innecesaria y todo el poder de su municipio contra un vecino de la zona de Chipinque, el filántropo Gustavo de la Garza, por haber construido un teatro para escuchar música clásica en su amplia residencia, pero más aún por “atreverse a desafiar a Miguel”.

No menos importante es lo que hizo tras bambalinas para retrasar y complicarle la construcción al museo de La Milarca de Mauricio Fernández, al que todavía el día en que se iba a inaugurar el municipio se sacó de la manga el exigir un documento más -un “aval” del colegio de ingenieros que dijera que el museo “no se va a caer”- para así impedir la inauguración, misma que no se dio.

Así, y por más que haya invitado a comer recientemente a Mauricio “en son de paz” para iniciar los trabajos de transición, Miguel Treviño dejó heridas profundas al panista que difícilmente va a olvidar ahora que llegue como alcalde.

Es más, Mauricio ya dijo que va a investigar las mega obras de remodelación que hizo Miguel, y que va a quitar la polémica ciclovía.

Pero a todo eso hay que agregar el más nuevo “brete legal” en el que incurrió Miguel Treviño y que provocó que desde un tribunal de justicia se ordenara la destitución del secretario de Desarrollo Urbano, Javier de la Fuente.

El asunto está relacionado a una propiedad en la zona de las Calzadas, donde allá por el año 2013 se hizo una ampliación rebasando los límites que marca la ley, y que clausuró el alcalde Ugo Ruiz. Los dueños iniciaron un litigio porque el municipio ya no les dejaba siquiera revertir la obra y ajustarse a la reglamentación.

Cuando, ya en la administración de Miguel, la familia afectada finalmente gana un recurso que obliga al municipio a levantar los sellos para poder terminar la obra, ahora sí, dentro del marco que permite la ley, por algún extraño motivo el gobierno sampetrino se “monta en su macho” de negarles tal posibilidad, y entonces -y aquí viene otra vez el ingrediente abusivo de la administración de Treviño- de repente y como por arte de magia, el expediente de dicho caso “se extravía” en el gobierno sampetrino.

Todo pareciera indicar -o al menos esa imagen dan- de que recurren a hacerlo perdedizo a propósito para no resolverle al vecino en cuestión. El cual, apoyándose en un abogado ‘de armas tomar’, tramita un recurso para evidenciar el delito en que está incurriendo el secretario en cuestión, que termina siendo destituido por orden de un juez.

Lo más increíble del asunto es que durante varios días el municipio se niega a destituir a Javier de la Fuente y tramita diversos amparos sin éxito.

hora el que está en la cuerda floja es el director jurídico, Benito Juárez -así se llama-, quien al no acatar la decisión de un juez está arriesgando no sólo su propio pellejo, sino el del alcalde Treviño, que enfrentaría la posibilidad de ser destituido por el Congreso.

Hasta ahí ha llegado la testarudez de una administración que quiere ganarlas todas, por las buenas o por las malas… ¿Cómo ve?