Desde el Olimpo

Nos va a ir bien con Trump

By enero 21, 2025No Comments

PAN Y CIRCO – Opinión Editorial

Donald Trump tiene a muchísimos mexicanos asustados, como se dice coloquialmente, con el “petate del muerto”. Una visión muy difundida es que se desencadenarán tiempos sumamente difíciles para nuestro país, nuestros gobiernos y nosotros los ciudadanos.
Al que esto escribe le parece que esto no es cierto. Y que, más aún, con la llegada de Trump a la presidencia de los Estados Unidos de América, nos va a ir mejor que si hubiera ganado la trinchera contraria.
¿Por qué? No digo esto basado en un afán optimista y sin bases, sino sustentado en la evidencia y datos duros tanto de lo que ocurrió en su período anterior -parece que olvidamos que ya fue Presidente-, como en el análisis fino de su personalidad, de la manera en que se conduce, y del contexto norteamericano y global.
Empecemos por lo primero: Trump es el mayor populista que ha vivido la política estadunidense reciente. Y además es un comerciante y negociador nato. Y por si fuera poco, vive de las declaraciones incendiarias, más no de las acciones incendiarias.
Vamos punto por punto.
Es un gigantesco populista. Esto quiere decir que le dice a la gente de EUA exactamente lo que ésta quiere escuchar; en mucho mayor medida que lo que REALMENTE pretende hacer. Trump.
En lo que se parece Trump a figuras como la de AMLO es que su comunicación es clave para hacer política y le habla al ciudadano “de a pie”, con un discurso completamente a su favor y en contra de élites y otros “demonios conocidos”, dándole la razón al ciudadano que ha sufrido, como sus predecesores no hacían.
Sus palabras dividen y polarizan, como hacía el ex presidente mexicano.
La diferencia con AMLO es que el segundo buscaba primordialmente mantener la fidelidad de su “grey”, mientras que Trump, además de eso, usa sus declaraciones explosivas y amenazantes para NEGOCIAR.
Trump, dijimos, es un comerciante y un negociador que realiza el primer “ataque” para de ahí comenzar la negociación desde un mejor lugar, y así obtener las mayores ventajas posibles.
Sus declaraciones incendiarias buscan fortalecer su posición en la negociación, más que realmente “incendiar” al otro con el que negocia.
Trump es comerciante, no guerrero. Es empresario, no militar. En un buen negocio, todos salen ganando, pero hay que saber negociar.
Bastante se ha difundido el dato de que Trump ha sido el presidente que MENOS migrantes mexicanos ha expulsado en su mandato. Fueron 766,000 con Trump, contra casi 900,000 de Joe Biden; 1,800,000 de Barack Obama en su primer cuatrienio y la exorbitante cantidad de 4,300,000 con Bill Clinton en su 2do período.
Con el T-MEC de Trump, que sustituyó al TLCAN, México se afianzó como nunca como el segundo socio comercial de los Estados Unidos.
México es hoy más estratégico que nunca para EUA, y son menos los mexicanos que cruzan hacia allá (a diferencia del resto de los latinoamericanos) porque son cada vez más las empresas que vienen para acá.
Trump sabe que México tiene un gobierno federal con un respaldo popular de más del 70%, respeta eso y lo usará a su favor (hasta podríamos decir que se identifica con el populismo mexicano, aunque su ideología populista sea la opuesta).
Además, sabe que aquello que llama el “Deep state” (poderes fácticos dentro de EUA) tenía más ligas con los gobiernos mexicanos anteriores que con el actual.
Y aunque diga “misa” sobre aranceles, exportaciones mexicanas e instalación de empresas estadunidenses en México, sabe que tiene que fortalecer la competitividad en Norteamérica frente al comercio chino, y para eso requiere seguir compartiendo producción y manufactura con nuestro país.
El tema de los invitados a su toma de protesta es otro mensaje populista para refrendarse frente a sus votantes y confirmarles que “rechaza la izquierda” que asocia con los demócratas, pero a la hora de la verdad él no ve ideologías políticas sino, otra vez, negocios: comerciará con quien más le convenga.
A México le va a ir mejor con Trump porque con sus cambios se abren más oportunidades, porque Trump promueve una ideología que frena la agenda “woke” extrema y eso generará más balances, y porque todo indica que a Trump sí le interesa que se controle la criminalidad allá y acá, a diferencia de otras administraciones americanas que tras bambalinas parecían preferir generar división y violencia en nuestro país.
Las apariencias engañan: esa es la mejor frase para describir lo que viene con Trump. Sí creo que vienen tiempos mejores, sobre todo para México.