PAN Y CIRCO – Opinión Editorial
Ya no sabe uno si compadecerse de ellos o decirles “¡te lo dije!”, pero ahí están, una vez más, decenas de inversionistas regiomontanos que pusieron cientos, incluso miles de millones de pesos en la financiera Trínitas, y que ahora denuncian que les dejaron de pagar intereses y, peor aún, que no les quieren devolver su capital.
Pero es que pareciera que no entendemos. Que pensamos que cuando nos ofrecen inversiones donde los intereses anuales son del 20% o más, nuestro dinero va a estar seguro y creciente, con esas jugosas ganancias. Pero NO es así.
Las inversiones con altos rendimientos son de riesgo, aunque las financieras a las que recurrimos no nos lo digan. Son riesgosos, como son las acciones en la bolsa, o los instrumentos financieros justamente llamados “de riesgo”.
Ah, pero como nos dice la financiera que es una Sofom, y que invierte nuestro capital en préstamos, pues que la ganancia es segura. Pues no. Ya vimos una y otra vez que estas empresas de financiamiento -o al menos muchas de ellas- terminan fallándole a sus clientes.
Para muestra un botón.
El caso más reciente es el de Trínitas, encabezada por el sampetrino, Jorge Olvera Rodarte, quien enfrenta reclamos de hasta 400 clientes, quienes tienen depositados en total unos $2,500 millones de pesos en dicho fondo, a cambio de rendimientos de hasta 19% anuales, cuando la tasa de referencia de los Certificados de la Tesorería (Cetes) del Banco de México (Banxico) es de 7.7 por ciento.
Este caso se destapó la semana pasada luego de que los defraudados empezaron a presentar demandas penales y mercantiles porque desde diciembre y enero pasado, Rodarte Olvera les dejó de cubrir sus intereses y hasta el pago de capital, alegando insolvencia financiera.
Pero, ¡de verdad que no aprendemos! Un año antes, los regios habíamos sido testigos de tres casos similares.
En el 2024, se dieron a conocer los fraudes de Grupo Peak, Préstamo Feliz y Alivio Capital.
En el caso del Grupo Peak, encabezado por Arturo “N” y Víctor “N”, el monto global estimado es de $800 millones y se destapó en febrero del 2024 cuando se informó de la existencia de por lo menos 150 afectados.
El otro caso sonado fue el de Préstamo Feliz por el cual se dictó, en su momento, prisión domiciliaria contra el dueño Fernando García Sada a quien se le acusó de defraudar por una cantidad millonaria en dólares a inversionistas y acreedores. Esta sofom, se dedicaba a dar créditos a empresas a las que les cobraba mediante la nómina; este caso se destapó en mayo pasado
En el caso de Alivio Capital, se estima que el monto defraudado es de $420 millones, afectando a 50 personas y dándose a conocer también en mayo de este año.
Esta empresa se trataba de un fondo para financiar tratamientos médicos, hospitalarios y quirúrgicos para la empresa Imagen Dental, dirigida por Patricio Villarreal Zambrano quien fue detenido el 1 de julio del 2024 por el delito de fraude en la colonia Mitras Norte en Monterrey.
En todos los casos, el común denominador es el ofrecimiento de rendimientos exorbitantes, que claramente no se obtienen fácilmente.
Es cierto, en el caso de Trínitas los inversionistas alegan que llevaban más de 10 años de conocer a la empresa y que siempre había cumplido.
Pues sí… Pero siempre hay una primera vez.
Jorge Olvera, de quien dice que siempre les contestaba el teléfono y les daba la cara, dejó de tomarles llamadas estos últimos meses.
Sin exculpar a las financieras, la culpa también la tenemos los ciudadanos que nos vamos de bruces metiendo el dinero en estos instrumentos que prometen las “perlas de la virgen”, pensando que no hay riesgo cuando SIEMPRE lo hay.
¿Qué me dicen mis amigos financieros? Que DIVERSIFIQUES siempre tus inversiones. Un poquito allá, otro por allá, más en instrumentos conservadores, y quizá un poco menos en los más riesgosos.
Pero NUNCA todo en una sola canasta, y menos, en una de riesgo.
Ya lo sabemos, pero ahí vamos otra vez, como diría el dicho, “¡ahí va la burra al trigo!”
¿Y ahora se quejan?… ¡Lo hubieran pensado mejor!





