Como héroe y Taco-H que soy y con eso de que los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León la cajetearon en el juego de ida ante Xolos de Tijuana al perder 3-0 y los delanteros nomás no le atinan a la portería, pues me di a la tarea de ir a buscar a Guido Pizarro.
Pues tome luego luego el camión a Zuazua para dirigirme de inmediato a La Cueva en donde entrenan los Tigres, y que cree querido lector, que me tuve que regresar porque ya no entrenaban ahí, en fin, me puse a indagar y por fin me indicaron que su centro de entrenamiento está en San Nicolas por lo que de inmediato me dirigí al lugar indicado al llegar ahí estaban todos los jugadores entrenado y cuál fue mi sorpresa que algunos de ellos me reconocieron y se empezaron a inquietar porque empezaron a cuestionarse él porque estaba yo ahí, que a que iba, que que le iba ofrecer a Guido, en fin estaban muy nerviosos.
Y a lo lejos veo a Guido dando indicaciones y que de repente voltea y me ve y que me dice y ti que se perdió, y de plano fui directo al grano y le dije que como había sido posible que la fueran a cajetear en Tijuana y que nomás no dan una y como que la suerte les dio la espalda y que iba a ofrecerle los servicios de los jugadores de mi equipo “Los Tacoaches de San Berna” y sin dejar que dijera nada, le empecé a decir:
Mira como Gignac nomás no le atina a la portería porque a lo mejor trae perdido al Milton pa’que le diga “Duermaaaaaase” yo te ofrezco los servicios de mi delantero que se llama Ande Pier Pérez que ese todos los días llega bien prendido mete y mete goles, porque su vieja lo hipnotiza nomás le dice más te vale que metas goles porque si no cuando llegues no te la vas a acabar.
Y ya no pude seguir ofreciéndole a mis jugadores porque empecé a ver que Guido cada vez se estaba poniendo más rojo que un tomate y no era por el sol, porque ni había sol, y de plano se la solté y le dije que pa’que se fuera a descansar un tiempito y pa’que ya no hiciera tantos corajes y que no le echaran la culpa por si acaso de plano no pasan a semifinales, pues que me contratara pa’ocupar su puesto, y no hizo ninguna reacción, y pues yo le dije que entonces se fajaran bien los pantalones y a salir con todo el sábado y que cree querido lector, pues no me cuchilio a los de seguridad, y pues dije patas pa’que son y me salí echo la mocha de ahi.
Por lo que sumamente asustado me seguí corriendo hasta mi cantón para que mi Tacoacha me diera una cucharada de azúcar y me curara del sustote, así que ahí nos vemos hasta la próxima.





